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Azota el huracán Ike la muy poblada costa de Texas

13 de septiembre de 2008.

HOUSTON.- El huracán Ike llegó el sábado a la densamente poblada costa de Texas, acompañado de una gran marejada y feroces vientos que podrían provocar inundaciones catastróficas en el litoral del Golfo de México y dañar a Houston, la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos.

Ike, que ha detenido a más de un quinto de la producción de crudo de Estados Unidos, tocó tierra en la isla de Galveston como un huracán categoría 2 a las 2.10 hora local (0710 GMT) con vientos de 110 millas (175 kilómetros) por hora.

El ciclón sorprendió a los habitantes de Texas con su furia y tamaño, que se asemeja al de todo el estado. Se trata del huracán más poderoso en azotar una ciudad estadounidense desde que Katrina devastó Nueva Orleans en el 2003.

El huracán llevó consigo marejadas de hasta seis metros sobre la isla de Galveston y sumergió un muro de cinco metros diseñado para proteger la ciudad, después de que en 1900 un ciclón causó la muerte al menos a 8.000 personas.

La mayoría de las personas abandonó la isla y se reportaron algunos incendios menores, aunque las operaciones de emergencia fueron suspendidas debido a las condiciones climáticas.

Unas 50 millas (80 kilómetros) al interior, Ike azotaba los rascacielos de Houston, destrozando ventanas y arrojando escombros por las calles de la ciudad.

El huracán causó el cierre de 17 refinerías de crudo en el Golfo de México, el corazón de la industria petrolera de Estados Unidos donde se procesa el 22 por ciento de los suministros de combustible del país. Expertos en materia energética dijeron que tomaría al menos una semana a las refinerías volver a la normalidad.

Más de 1.3 millones de familias se encuentran sin electricidad, de acuerdo a reportes locales. La cifra podría incrementarse y las empresas de servicios públicos advirtieron que podrían pasar dos semanas antes de poder restaurar las líneas.

Se espera que Ike se mantenga en la intensidad de huracán durante el sábado y que provoque la caída de hasta 25 centímetros de precipitaciones sobre el este de Texas y el suroeste de Luisiana.

"Aunque Ike ha tocado tierra, sigue siendo un huracán muy grande y peligroso con efectos que se sienten a enormes distancias de su centro," indicó el CNH de Estados Unidos.

ORDENES DE EVACUACION

Más de un millón de texanos obedeció a las órdenes de evacuación y se dirigió a zonas del interior del país, pero funcionarios dijeron estar preocupados por muchas personas que decidieron permanecer en sus casas.

"No es momento de hacerse el valiente con la tormenta," dijo el viernes el secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, Michael Chertoff.

A medida que la marejada azotaba la isla de Galveston, la mayoría de los edificios del centro se iban rodeando de agua.

Algunos residentes que ignoraron la orden obligatoria de evacuación pidieron ser rescatados. No recibieron respuesta porque los socorristas fueron retirados de las calles, dijeron funcionarios al diario Houston Chronicle.

No se espera el envío de ayuda hasta después de que las peligrosas condiciones de la tormenta hayan pasado.

"No sabemos qué vamos a encontrar mañana," dijo la alcaldesa de Galveston, Lyda Ann Thomas, al Houston Chronicle. "Esperamos que las personas que se hayan quedado estén vivas y sanas," agregó.

Algunos que pensaron quedarse lograron salir a última hora de Galveston.

"Cuando desperté mi cama estaba flotando en la casa," dijo David Daubuisson, un conserje que apenas pudo escapar de su casa en Bayou Vista. "Tomé lo que pude y huí," agregó.

Meteorólogos advirtieron que Ike enviaría una crecida de agua por el Canal de Navegación de Houston, el segundo puerto más ajetreado de Estados Unidos, y sus fuertes vientos podrían dañar severamente los rascacielos de cristal de Houston.

La Guardia Costera informó que debió rescatar a 65 personas de la crecida de las aguas en la Península Bolivar, al este de Galveston.

Los futuros del crudo estadounidense subieron el viernes en 31 centavos para quedar en 101,8 dólares el barril, después de caer bajo los 100 dólares por primera vez desde abril, debido a que las preocupaciones por la debilidad de la economía de Estados Unidos sobrepasaron los temores por los daños potenciales de Ike.

Los aeropuertos de la ciudad estaban cerrados y los hoteles estaban llenos con gente que busca refugio.

Ike podría ser la tercera tormenta más destructiva en la historia de Estados Unidos, detrás de los huracanes Katrina del 2005 y Andrew de 1992, dijeron expertos.

(Reporte adicional de Eileen O'Grady, Erwin Seba y Bruce Nichols; Escrito por Mary Milliken; Editado en español por Ricardo Figueroa y Marion Giraldo)





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