Weekly News

Motiva asesinato de Rodríguez debate binacional sobre riesgos de reporteros

25 de noviembre de 2008.

El homicidio del periodista Armando Rodríguez develó el grado de peligro con el que se hace el trabajo periodístico en Ciudad Juárez y, también, motivó la reflexión, en ambos lados de la frontera, sobre las implicaciones sociales de que la prensa esté amenazada en medio de la guerra del narcotráfico.

El tema de los riesgos de los reporteros asignados a la información policiaca fue expuesto en Estados Unidos, por ejemplo, por la Radio Pública Nacional (NPR), la cual trasmitió el pasado sábado 22 de noviembre un reportaje titulado “Periodistas marcados por la muerte en un pueblo mexicano”.

Horas después, el autor del reportaje, John Burnett, dio un discurso sobre el mismo tema ante un grupo de periodistas reunidos para una ceremonia de premiación en Austin, Texas.

“Lo que dije es que en este país (Estados Unidos) los periodistas dan por hecho que es muy fácil hacer el trabajo e ir a las fuentes policiacas, publicar nuestras notas, regresar a nuestras casas, besar a nuestros niños y dormir pacíficamente, y así es nuestro campo de trabajo. Pero en la frontera de México es al revés, y realmente yo entiendo, pero pienso que en mi profesión muchos periodistas no entienden qué significa cuando tienen que correr el riesgo de su vida para hacer su trabajo”, dijo Burnett, cuya sede está en Austin, en entrevista telefónica.

“Las consecuencias de esto son un país ciego y sordo”, agregó Burnett, retomando las palabras del diputado tabasqueño Gerardo Priego, presidente de la comisión legislativa mexicana que da seguimiento a las agresiones contra periodistas y quien advirtió que la indiferencia gubernamental ante los riesgos de los comunicadores es tal que, antes de que termine el año, seguramente habrá más reporteros asesinados.

El periódico en línea paseño Newspaper Tree también publicó ayer un compendio de notas sobre el homicidio del reportero de El Diario, al cual tituló “Las muchas formas en las que se cuenta la historia de Armando Rodríguez”.

La autora, Lisa Degliantoni, comentó ayer en entrevista que su intención fue poner de relieve, precisamente, el grado de atención que ha captado este homicidio y sus repercusiones.

“Lo que están haciendo es, efectivamente, callar a los medios haciendo que todo mundo esté asustado”, dijo Degliantoni, también editora en jefe de Newspaper Tree.

“Pero si dejamos de contar la historia, no se compondrá. ésta sólo se compondrá si está en la mente de todo el mundo y si se cuenta cada día. Pero eso es algo fácil de decir, si estás en Chicago no hay problema, pero si estás aquí (en la parte mexicana de la frontera) se siente que tu carrera y tu vida están potencialmente en la línea, y esa es una posición terrible”, agregó Degliantoni.

En México, un artículo de la periodista Carmen Aristegui, difundido por el periódico Reforma y distribuido a diversos medios de todo el país, también planteó, a partir del homicidio de Rodríguez, cómo en Ciudad Juárez los reporteros han decidido preservar su vida antes que ganar noticias.

“La sociedad mexicana no puede exigir héroes del periodismo. Los periodistas que han dejado de informar apelan a un legítimo sentido de sobrevivencia y no hay quién pueda reclamarles. Es el Estado quien tiene competencias y obligaciones para garantizar nuestras vidas. Es la sociedad entera la que debe exigirle seguridad y justicia”, escribió Aristegui.

“En Ciudad Juárez han sido asesinadas más de mil 300 personas sólo en este año. El periodista es uno de ellos. Pierde la vida una persona y los juarenses su derecho a estar informados”, agregó la también conductora de la cadena CNN en Español.

De acuerdo con información recabada y difundida por El Diario, entre los riesgos que corren los periodistas, sobre todo los que están asignados a la cobertura de los más de mil homicidios que se han registrado este año en esta frontera -la mayoría al estilo del crimen organizado- están las amenazas de muerte, como las recibidas por Rodríguez, las advertencias para que no se acerquen demasiado rápido a las escenas del crimen bajo el amago de que les ocurra lo mismo y, en general, una potencialmente peligrosa exposición a personas armadas.

Destacan trabajo de Armando— Armando Rodríguez Carreón, de 40 años y conocido en el gremio periodístico juarense como “El Choco”, fue asesinado a tiros de arma corta en el exterior de su domicilio la mañana del jueves 13 de noviembre.

El periodista tenía más de 10 años asignado a la cobertura de los hechos violentos ocurridos en esta frontera, particularmente los homicidios.

“(Su trabajo) es muy sólido, y él mantenía todas estas cifras; todos nosotros, los que hemos cubierto Juárez, hemos leído a Armando, por eso estuve muy sorprendido”, comentó Burnett.

El tipo de trabajo que hacía Armando Rodríguez también fue destacado por un artículo titulado “Reportero policiaco de Juárez asesinado; los ataques contra la prensa se intensifican”, difundido por el periódico electrónico Frontera Norte Sur, del Centro de Estudios Fronterizos y de Latinoamérica de la Universidad Estatal de Nuevo México.

“Era bien conocido por incontables historias acerca de los homicidios de las bandas en Ciudad Juárez. Por años, el reportero policiaco, de 40 años, incansablemente publicó piezas acerca de las últimas ejecuciones en una ciudad asolada por la violencia”, dice el texto de NMSU.

“Su carrera periodística tiene un paralelo con el aumento de la violencia en Juárez relacionada con los cárteles de la droga y con los homicidios de mujeres que se volvieron mundialmente conocidos como femenicidios. Conocido popularmente como ‘El Choco’, Rodríguez fue de los primeros reporteros que escribieron acerca de los descubrimientos de mujeres violadas y asesinadas en las afueras de Ciudad Juárez”, agrega.

Diario.com.mx



Descarga nuestra nueva App para iOS y Android



Comentarios



Publicidad

Compartir en redes sociales



Juarez independiente


 

Diseño de Aplicaciones Móviles