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Se dispara en Chihuahua empleo informal por crisis económica

3 de febrero de 2009.

En el estado de Chihuahua, 267 mil personas económicamente activas, realizan sus actividades sin contratos, prestaciones ni el pago de impuestos federales, por lo que se les clasifica dentro del sector denominado “informal”.

De acuerdo con datos oficiales del INEGI, la cifra representa un 19.04 por ciento respecto del total de Población Económicamente Activa, que asciende hasta septiembre del 2008, a un millón 474 mil ciudadanos.

Lo anterior indica que la informalidad ha crecido en más de 22 mil 511 personas, ya que al tercer trimestre del 2007 había en el estado 244 mil y la tasa era del 18 por ciento.

En el ámbito nacional, la entidad menos informal es Colima con una tasa del 17.4 por ciento y donde más impuestos se evaden es en Tlaxcala con un 38.6 por ciento.

Chihuahua, pese a todo, se encuentra entre las cinco entidades donde existe menos informalidad en la fuerza laboral total.

Considerando que informalidad va asociado a evasión, a mayor tasa de informalidad, se supone una pérdida de impuestos por parte del estado. En México y según lo señalado por el INEGI, la informalidad promedio como país, alcanza una tasa del 27 por ciento hasta septiembre del 2008.

Entre los trabajadores no registrados se cuenta a los choferes de taxi, vendedores callejeros, obreros, artesanos y propietarios de microempresas, mientras que entre los asalariados informales se cuentan a empleados domésticos, trabajadores familiares sin sueldo, empleados de microempresas o de empresas establecidas pero contratados informalmente.

Son diversas las maneras de abordar el problema de los trabajadores que laboran sin contratos ni prestaciones sociales en empresas legalmente constituidas o no, según opinan expertos.

Las hay desde aquellas con perspectiva marxista o de lucha de clases, como también las que mezclan conceptos filosóficos con la cultura ancestral del mexicano o pragmáticas que definen el problema como simple evasión fiscal y debe tomarse en serio.

Pero todas convergen en lo mismo, distinguen claramente a un sector de la población que no es precisamente empresario, terrateniente, trabajador subordinado u otro de los que se les considera legales.

Se trata pues, de grupos sociales de personas que han tomado la decisión de sobrevivir en base a lo que ellos consideran conveniente para sí y para sus familias, y de acuerdo a las características de la informalidad, sin realizar el pago de impuestos, tal y como lo hacen otros trabajadores.

Se ha dicho que el sector informal trae consigo condiciones inferiores de trabajo, baja productividad, falta de respeto al estado de derecho, menor recaudación de recursos públicos y poca eficiencia.

Entre más grande sea el sector, la economía es menos competitiva y se dificulta el crecimiento económico. Por lo mismo, es importante abatir la informalidad e incorporar a estas personas y empresas al sector formal.

Rubén Borunda Escobedo, catedrático de economía de la Universidad de Chihuahua, comentó que la informalidad es una opción que las personas escogen ante la falta de empleos bien pagados.

Además se atribuye a que la política económica es propicia para ello, pues son excesivos los mecanismos regulatorios y de tributación.

Resaltó que es notable el hecho de que la actividad recaudatoria y regulatoria avance en sus objetivos sobre los contribuyentes cautivos, pero no se enfoca en agrandar el número de éstos y de hacerlos que se integren a la formalidad.

Carlos Serna, Consultor de empresas internacionales, dijo que si bien el gobierno propicia la informalidad con tantos impuestos y requisitos para operar, ello no justifica el que las personas opten por este recurso, por lo que el esfuerzo para acabar con el problema debe ser en conjunto con la sociedad.

La intención del gobierno ha sido que con la reciente Reforma Hacendaria se pueda cobrar impuestos a una buena parte de las personas que se encuentran precisamente dentro de estos conjuntos de datos estadísticos de la informalidad.

Explicó que la manera en que Hacienda pretende acorralar a estos contribuyentes en potencia, es mediante la aplicación de un impuesto del 2 por ciento a los saldos de depósitos bancarios mayores a 20 mil pesos en cuentas de ahorro acumulados en un mes.

Sin embargo, agregó, es evidente que un buen porcentaje de los informales no utilizan actualmente el sistema bancario y mucho menos lo harán si se aprueba la propuesta tal y como se plantea, por lo que se está muy lejos de darle solución al problema que crece cada día más.

“La evasión es una manera de protestar, es una manera de violentar el estado de derecho mediante la anomia social. A todas luces se trata de una revolución que perjudica más que beneficiar, lo cual no debe tolerarse”, acotó.

Una investigación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, explica que un 70 por ciento de los trabajadores informales no se cambiarían a la formalidad, porque no podrían irse de vacaciones cuando quieren, no cubrirían sus gastos familiares, y en general sienten que de hacerlo, su situación personal empeoraría.

Solamente se cambiarían a la formalidad, si se comprueba que aumentarán sus ingresos, si pagan menos impuestos, y si perciben que su situación personal y familiar mejorará, de acuerdo a la encuesta.

Reproducido y traducido de JUAREZ EL PASO NOW, con autorización previa.



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