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Ex ministros cobran sus comidas de lujo al erario

9 de marzo de 2009.

MÉXICO, DF.- A los ministros jubilados de la Corte les gusta disfrutar de la alta cocina francesa, española y japonesa, acompañada de buenos vinos, y amenizada por música de violines o piano. Pero no en cualquier lado. Tienen preferencia por los restaurantes que integran el círculo de élite del país.

Y por el dinero no se limitan. Uno solo de ellos llega a gastar -al menos un par de veces al mes- de 4 a 6 mil pesos en una comida francesa con bebidas y propina incluidas. Y todo con cargo al erario público.

Porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación se encarga de reembolsarles los gastos que hacen por concepto de alimentos y bebidas, y no importa la cantidad ni si se trata de los restaurantes más lujosos de la capital del país, de destinos playeros como Cancún o Cozumel, o, incluso de lugares en el extranjero como Vancouver, Canadá.

Tampoco importa si los ministros jubilados o en retiro incluyen en sus gastos las comidas que degustaron en sus periodos vacacionales de Semana Santa en un hotel o en el día de los Santos Reyes Magos. Porque la cuenta corre a cargo del máximo tribunal del país.

El pago de sus alimentos forma parte de los beneficios de que gozan los 35 ministros jubilados o en retiro de la Suprema Corte, y que se suman a su pensión de 150 mil pesos mensuales -si fueron enviados al retiro en 1994- o de más de 200 mil pesos si se jubilaron hace tres o seis años.

Y al seguro de gastos médicos mayores que reciben y por el cual el máximo tribunal eroga anualmente de 10 mil a 100 pesos, por cada uno, dependiendo de su estado de salud.

Sin contar con que cada uno de ellos también cuenta con un chofer y un auxiliar que pueden destinar para cualquier tipo de labor, incluidas las de sus casas, y los más privilegiados hasta con dos asistentes con rangos de mando superior que ganan 22 mil pesos mensuales.

El gusto por los restaurantes "top" de los ministros jubilados quedó plasmada en las 295 facturas de consumos que hicieron de enero de 2006 a agosto de 2008, y que fueron obtenidas por medio de una petición de acceso a la información que se hizo con base en la Ley Federal de Transparencia, desde septiembre de 2008.

En respuesta a dicha petición, en octubre de ese año, el Comité de Acceso de la Información de la Suprema Corte de Justicia concedió el acceso de las facturas, los sueldos de los choferes y del personal que los auxilia, así como del dinero que ha pagado por concepto de sus seguros de gastos médicos mayores.



Y no fue sino hasta el 20 de enero pasado cuando la dirección de Presupuesto y Contabilidad de la Corte entregó las facturas de los consumos de los ministros en bloque, pero sin detallar a qué pensionado corresponde cada factura.

La omisión de nombres se le reportó al Comité porque se consideró que iba en contra de la decisión que había adoptado, en especial porque al responder a otro bloque de peticiones sí había dado y relacionado los nombres de los ministros jubilados con montos de sus pensiones y seguros de gastos médicos mayores.

El Comité tomó conocimiento de dicho reporte y abrió un proceso desde el 30 de enero, pero hasta ahora se desconoce si la Corte va a entregar o no la relación de las facturas junto con el nombre de los ministros en retiro.

Por lo pronto, la relación de las 295 facturas sin nombre entregadas muestran que algunos ministros jubilados o en retiro suelen gastar, por lo regular, son consumos superiores a los dos, tres y cuatro mil pesos.

La cantidad más pequeña que se encontró entre estas facturas corresponde a un gasto, en números redondos, de 200 pesos en un Sanborns de Cuernavaca, Morelos.

La lista de restaurantes preferidos, en el que se han registrado los consumos más elevados, la encabeza Les Moustaches (Los bigotes), uno de los más tradicionales y elegantes de la capital, ubicado en una mansión cercana a la Bolsa Mexicana de Valores, que se jacta de cocinar el mejor pato de México, además de contar con platillos de avestruz y cocodrilo.

El restaurante, que ha recibido nueve veces consecutivas el Five Star Diamond Award, que es uno de los premios internacionales de cocina más reconocidos, entre semana suele ser visitado por empresarios, industriales, artistas y políticos.

Y los fines de semana, en especial los domingos, se vuelven familiares, aunque, sin niños. Y eso lo sabe el ministro que se ha convertido en un asiduo cliente del Les Moustaches, precisamente los domingos.

Porque ese es el día, el domingo, es el que predomina en las facturas con consumos que van de 4 hasta 6 mil pesos y que se cargan de manera regular, prácticamente dos veces al mes, a la Suprema Corte.

De acuerdo con los clientes del lugar y con especialistas en el ramo de restaurantes, un consumo promedio para dos personas en Les Moustaches anda en alrededor de 700 pesos, por lo que el ministro jubilado debe acudir acompañado de cinco a siete personas. Precisamente en los domingos familiares.



Pero el lugar que es más frecuentado, por mucho, incluso dos o tres veces por semana o en el Día de los Santos Reyes Magos, es el restaurante de comida española Guria, ubicado en Santa Fe, que presume de que 80% de sus comensales son clientes recurrentes.

El lugar, que simula una casona de piedra, con un estilo vasco, moderno, famoso por su cava de vinos españoles, se distingue por contar con platillos como el róbalo con perejil, camarón, almeja, espárrago y chícharos.

En este sitio el costo promedio para dos personas se ubica en alrededor de 800 pesos, y los consumos del ministro asiduo al lugar van de 2 mil hasta 4 mil 500 pesos.

DE CANCÚN A CANADÁ Y la lista de restaurantes visitados en el DF se puede alargar si se incluyen los consumos en restaurante de comida japonesa Dai Ko Ku o de otros lugares como El Estoril, Bistrot La Bourgogne, L'Alsace, Au Pied de Cochon, Trattoria Bella Casa Nuova, La Cava o El Cardenal.

Pero hay que hacer espacio para los lugares visitados en el resto del país, porque los ex funcionarios judiciales también gustan de probar la comida típica de algunas regiones de playa o coloniales.

En las facturas entregadas se da cuenta, por ejemplo, de frecuentes consumos, cercanos a los mil pesos, en el Nico, un restaurante tradicional de Querétaro al que suelen acudir personas de diversos círculos de poder de dicha entidad.

Pero también se encuentran facturas de consumos en hoteles de diferentes zonas. Tal es caso de una factura por consumo de alimentos por 2 mil 415 pesos en el restaurante de un hotel en Cancún, Quintana Roo el 18 de marzo de 2008, precisamente en plena Semana Santa.

Y, ¿por qué no?, los ministros jubilados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) también pueden ingresar facturas de restaurantes en el extranjero, como ocurrió en el año 2007, cuando uno de ellos pidió el reembolso de un consumo que hizo en la conocida casa de mariscos Joe Fortes, ubicada en Vancouver Canadá, por el equivalente en pesos de 217 dólares canadienses con propina incluida.







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