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Descifrarán genoma de influenza A

4 de mayo de 2009.

MÉXICO, DF.- Diseñar vacunas y terapias específicas contra el virus emergente de influenza A/H1N1 requiere conocerlo a detalle, y por ello científicos mexicanos, en colaboración con expertos estadounidenses, han emprendido la tarea de secuenciar el genoma completo de ese agente infeccioso.

Expertos de la UNAM, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, el Instituto Nacional de Medicina Genómica y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias trabajarán con el apoyo de Grupo Celera, empresa estadounidense dirigida por Craig Venter.

Esta compañía, una de las más reconocidas en el área de biotecnología, con sede en California, participó en el megaproyecto que culminó con la obtención del Genoma Humano en 2003, además de completar la secuencia genética de distintos organismos menores, como la mosca de la fruta.

Con esta labor conjunta se busca, de entrada, determinar las características moleculares del virus que hoy causa alarma mundial y si existe una asociación entre su información genética y el cuadro clínico que produce en los pacientes afectados. Luego, esos datos permitirán elaborar kits de diagnóstico rápido de influenza, así como tratamientos.

"Ya existen herramientas de diagnóstico rápido, pero no dan información suficiente sobre el subtipo viral. Y dado que el virus es tan nuevo, no existe en el mundo ningún método que nos permita saberlo. Entonces la idea es desarrollar pruebas para diagnosticar si es influenza o no" (lo que provoca el A/H1N1), señala Selene Zárate.

La académica del área de Posgrado en Ciencias Genómicas de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México e integrante del equipo que analizará al virus agrega que deben conocerse no sólo las características moleculares del mismo, sino las que lo diferencian de otras cepas, para tener diagnósticos acertados.

"Queremos recopilar información de pacientes en México y EU para comparar los virus y ver si corresponden al mismo brote o qué modificaciones han ocurrido en las diferentes regiones geográficas; todo esto se sabrá una vez que se tenga la secuencia", explica la especialista en virus ARN.

"Dado que ha pasado muy poco tiempo desde que se reportaron los primeros casos de influenza, consideramos que todavía no debe existir mucha variabilidad en el virus, que todavía puede ser bastante homogéneo. Esto podría hacer que el diagnóstico (de la infección que genera) sea mucho más sencillo", precisa Zárate.

La semana pasada ya una delegación de científicos mexicanos se trasladó a California, para llevar muestras del agente patógeno a Celera.

Variantes y mutaciones

Otra integrante del equipo, la doctora Rosa María del Ángel, del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular del Cinvestav, aclara que si bien ya se conoce que el nuevo virus es un A/H1N1, con los resultados de la secuencia de su genoma se precisará si éste tiene variedades en particular virulentas.

Estos estudios ayudarán a determinar si, por ejemplo, el virus presente en el país es más patógeno que el detectado en EU y si tal es la razón por la cual ha provocado varias muertes aquí mientras allá sólo una; de no ser así, entonces habría que hurgar en las diferencias ambientales y en factores como la alimentación, sistemas de vacunación, etc.

También se sabrá si ya hay distintas mutaciones acumuladas en el agente tras su paso por distintas personas afectadas o si éste surgió originalmente -como se ha postulado- a consecuencia de un rearreglo genético con variedades aviar y humana involucradas y el cerdo como huésped intermedio.

"Los virus de la influenza H1N1 pueden venir de distintos organismos y mostrar diferencias sutiles; por esa razón la secuenciación nos va a permitir determinar regiones específicas y saber si provienen de una variedad aviar, humana o porcina o bien es una mezcla", explica la científica. Rosa María del Ángel calcula que si se tienen las muestras virales pronto, en un par de semanas podría concluirse la secuencia del agente infeccioso, lo cual se facilitaría con el apoyo de la alta tecnología y el personal de Celera. No obstante, advierte, lograr una vacuna podría llevar más tiempo, de cuatro a seis meses. "Para octubre o noviembre estaría ya en el mercado una vacuna que contemple el virus que ahora circula en México y otras partes del mundo", pronostica la experta y agrega que también muchas compañías farmacéuticas podrían interesarse en desarrollar medicamentos antivirales más eficaces a partir de los datos del genoma.

En México ya se cuenta con el mapa genómico del virus emergente, mismo que ha ayudado a confirmar los casos de muerte atribuibles a la influenza atípica. Sin embargo, éste constituye una especie de plano general, que muestra sólo puntos de interés del patógeno, a diferencia del genoma completo, que contendrá información detallada sobre el orden en que se encuentran las bases o nucleótidos, que integran su material genético (ARN, ácido ribonucleico).

Apuestan por hallar una vacuna universal

Ante la alerta mundial por la influenza, una vacuna universal, que proteja contra las complicaciones y la mortalidad de diferentes cepas virales, es una alternativa viable cada vez más cercana.

Tal es la conclusión de un grupo de investigadores de la Universidad de Saint Louis (EU), quienes presentaron los resultados de sus trabajos la semana pasada en una conferencia de la Fundación Nacional para Enfermedades Infecciosas, celebrada en Baltimore.

Los expertos de la Escuela de Medicina de esa universidad evaluaron la eficacia de una vacuna elaborada con proteínas procedentes de diferentes cepas de virus de la influenza tipo A y B.

En el estudio participaron 377 adultos sanos, quienes recibieron en un lapso de seis meses tres inyecciones de una fórmula universal (no incluía la cepa que hoy se dispersa), conocida como Vacuna Bivalente de Péptidos Integrados de Influenza.

"Este es un significativo primer paso para desarrollar una vacunación universal que ayude a proteger contra una pandemia de influenza", apuntó el líder de la investigación, Robert Belshe.

El galeno y sus colegas determinaron que una baja dosis de esa vacuna fue bien tolerada y segura para los pacientes, además de que indujo una respuesta inmunológica muy similar a los niveles observados en pequeños animales infectados con gripe, que han podido superar serias complicaciones y evitar la muerte.

Belshe explicó vía correo electrónico que esta fórmula bivalente en estudio "puede ayudar a reducir la severidad de infecciones (como la ocasionada por el virus H1N1), pero tiene que administrarse antes de que ocurra la enfermedad y en tres dosis".



Cada año las farmacéuticas manufacturan vacunas antigripales contra las cepas virales estacionales que se predice van a estar en circulación para inmunizar sobre todo a los grupos más vulnerables. Pero a decir de Belshe, añadir una vacuna universal a este esquema mejoraría el nivel de protección.



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