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Rechaza IMSS negligencia en trato de niños quemados

8 de julio de 2009.

A un mes del incendio de la guardería ABC, Santiago Echavarría Zuno, director de Prestaciones Médicas del IMSS, reconoce que hasta el momento no sabe quién tomó la decisión, tras el incidente, de llevar a los niños afectados a distintos hospitales; incluso casi sin recursos para atender a menores quemados.

Después de mantener el hermetismo en torno al caso, el funcionario rechaza que el Instituto Mexicano del Seguro Social haya desdeñado y obstaculizado el traslado de los niños afectados a los hospitales Shriners, de Estados Unidos, como han denunciado algunos padres de familia y la Fundación Michou y Mau.

"Nadie se nos acercó para ofrecernos la posibilidad de Shriners. Seguramente si lo hubieran hecho, lo habríamos aceptado, por el beneficio de la mayor cantidad de niños posibles", afirma.

Incluso, Santiago Echavarría recuerda que la Fundación Michou Mau se acercó a nosotros para decirnos que se llevarían a dos niños a Sacramento. "Yo les dije que se llevaran a otros dos, pero dijeron que no podían en ese momento. Nunca se cerró la puerta", insiste el funcionario del IMSS.

Sobre las acusaciones de Alberto Barreda Robinson, representante en México de los hospitales Shriners quien acusó de negligencia médica al IMSS, al fallecer dos niños cuando ya habían pasado el periodo crítico debido a que los bañaron y les colapsaron los pulmones, el Director de Prestaciones Médicas, responde: "Sería absurdo imaginar que el IMSS no sabe atender a niños quemados cuando nuestros especialistas están certificados y manejan las técnicas más modernas". Cada año, recuerda, el instituto atiende a 700 niños quemados en el país.

Sin mencionar directamente a los Hospitales Shriners o la Fundación Michou Mau, Santiago Echavarría asegura que personas que estaban en contacto permanente con los padres de los niños afectados los confundieron y los pusieron en conflicto al no saber si dejaban a su menor hospitalizado en el Seguro Social o lo trasladaban a Estados Unidos.

Entrevistado, durante su asistencia a la Reunión de Alto Nivel, Lesiones Aprendidas sobre la Influenza AH1N1, que se realizó en Cancún, Quintana Roo, reconoce que fue un problema muy grave que los niños que resultaron con quemaduras fueran repartidos en diversos hospitales de todo tipo.

"Cuando llegamos (viernes 5 de junio) seis niños se encontraban en un hospital privado; otros seis en otro privado; cuatro en el de la Marina, en el Infantil del estado y en el ISSSTE", señala.

Además, señala, que en algunos hospitales privados no tenían mucho recurso para dar la atención médica que los niños requerían.

"Así que otra vez, se les tuvo que mover, clasificarlos, de acuerdo a los padecimientos que tenían", comenta Santiago Echavarría.

El director de Prestaciones Médicas del instituto hace un balance del número de pacientes que arrojó esta tragedia y el número de hospitalizados.

"Hemos tenido 48 defunciones, de los cuales 19 fallecieron en los hospitales", dice.

Actualmente, agrega, hay 17 hospitalizados; en el Centro Médico Nacional Occidente, Jalisco-IMSS, sólo quedan dos niños; en el Hospital de San José, están tres y en Ciudad Obregón, Hermosillo, uno.

En los hospitales Shriners, hay dos niños en Cincinatti y nueve en Sacramento, Estados Unidos.

Sobre qué criterios se tomaron para trasladar a los niños lesionados a los diversos hospitales, el funcionario asegura que fue en base a la gravedad de los mismos.



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