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Infraestructura eléctrica al borde de un 'colapso'

8 de julio de 2009.

MÉXICO, DF.- Saturadas y en franco proceso de envejecimientos las líneas de transmisión y subestaciones por donde viaja el fluido de energía eléctrica a poco más de 30 millones de clientes con contrato en todo el país, desde usuarios domésticos, industrias, comercios hasta prestadores de servicios, están a punto de sufrir un colapso.

Diagnósticos realizados por Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Luz y Fuerza del Centro (LyFC), revelan que sin el adecuado mantenimiento o la construcción de más infraestructura de este tipo, se enfrenta el riesgo de bajar el "switch" mediante cortes de energía en los periodos que sea necesario para salvaguardar la integridad del sistema y negar el servicio a casi un millón de nuevos usuarios que anualmente solicitan luz porque no hay forma de llevarla, lo que representa un alimitante para el crecimiento del país.

De acuerdo con el inventario de la Subdirección de Transmisión de CFE, la empresa dispone de 804 líneas de transmisión, "una buena cantidad de ellas cuenta con una antigüedad mayor a 30 años de operación, por lo cual es necesaria su modernización a efecto de que se mantenga bajo los estándares de operación".

En febrero de 2008, CFE había alertado de 270 líneas operando con antigüedad entre 16 y 30 años, mientras que otras 144 tienen más de 30 años, cuando el periodo de vida útil de infraestructura similar en otros países es de 25 años.

Si a esa red se le va incorporando la energía eléctrica que produce las nuevas centrales generadoras, se sobrecalienta dando como resultado una infraestructura eléctrica agotada en dos sentidos: tiempo de utilización y capacidad instalada rebasada, que la obliga a realizar cortes de suministro y negar nuevos servicios, según comenta Jorge Gutiérrez Vera en su informe de autoevaluación correspondiente al segundo semestre del 2008.

FRENAN PROYECTOS Al cierre del año pasado LyFC tuvo que negar el servicio a 927 solicitudes en las llamadas "zonas críticas" de las divisiones Pachuca, Toluca-Cuernavaca, Norte, Poniente y Oriente de la región centro del país, en donde los dispositivos e instalaciones en muchos casos ha concluido su tiempo de vida útil y es insuficiente para atender una demanda en continua expansión.

El Club de Golf "Amanali" en Tula; el parque Comercial Las Américas y los desarrollos urbanos Casas-Quima, Ké-Casas, y Promotora de Desarrolladora Mexicana en Tepeji; la zona industrial y los grandes desarrollos habitacionales de Cartejena; los desarrollos habitacionales de Tecámac; la zona industrial de Tizayuca; la zona residencial y centros comerciales de Lomas Verdes; el crecimiento de Huehuetoca, declarada Ciudad Bicentenario; la construcción de multifamiliares en la delegación Benito Juárez; la operación de hospitales o el metro en Zaragoza; o el corredor Reforma, donde se construyen grandes edificios, son los primeros proyectos en sufrir la saturación de la red eléctrica, problema que podría extenderse al resto del país si no se toman las medidas pertinentes.

AUMENTA EL IMPACTO Actualmente se ha empezado a resentir problemas por la degradación en la calidad del suministro de energía eléctrica de varios puntos del sistema eléctrico de entidades federativas como Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Guanajuato, Quintana Roo y también en Chihuahua.



De acuerdo con la Subdirección de Programación y Coordinación de Planificación de CFE, la saturación en algunas subestaciones de estas entidades da como resultado una operación poco confiable con una baja flexibilidad operativa.

Al igual que ocurre en el Centro del país, CFE empieza a considerar la opción de "no poder atender nuevos usuarios, lo que implicaría una afectación al Producto Interno Bruto (PIB) del país así como una reducción en los ingresos para la CFE por venta de energía, restricciones en el sistema, un incremento en el costo de explotación de la CFE, reflejándose un efecto adverso en el crecimiento económico de estas zonas".

Francisco Barnés de Castro, comisionado de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), plantea que no sólo es cuestión de construir nuevas centrales generadoras sino la infraestructura adicional a través de la cual viajará el fluido eléctrico como cables, torres, subestaciones, porque "los proyectos en marcha saturan las redes de transmisión y la ampliación previsible de CFE ahondaría aún más el problema".

Para la solución de la saturación de la red, desde 2007 la CFE ha instaurado al menos cinco programas para modernizar, rehabilitar y construir nuevas líneas de transmisión.

No obstante, Benjamín Contreras, subsecretario de Electricidad de la Secretaría de Energía dijo, consideró que el índice de electrificación en el país "es bastante bueno".

Aumentará demanda

El Estado de México y el Distrito Federal concentran 80% de las inversiones inmobiliarias en todo el país. Eso significa que hoy mismo se construyen miles de metros cuadrados de espacios para oficinas, comerciales, de viviendas y hasta industriales que no tienen la garantía de contar con energía eléctrica al concluirse su edificación.

"Trabajamos en alerta permanente y tenemos capacidad limitada de respuesta ante el planteamiento de desarrollo de 150 mil viviendas en los próximos dos años", reconoce Luz y Fuerza del Centro (LyFC) en el informe de autoevaluación correspondiente al segundo semestre de 2008.

En ese mismo informe no se hace mención de los grandes rascacielos que hoy día se están desarrollando. Un caso particular se dio sobre Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, donde hoy día se edifican 16 proyectos de gran escala. La mayoría de estos inmuebles deberá entrar en operaciones entre 2011 y 2012, pero no hay las subestaciones eléctricas en la zona para abastecerlos de electricidad.

Hace algunas semanas se desechó una idea propuesta por un grupo de desarrolladores de estos proyectos: donar entre todos un terreno para que Luz y Fuerza del Centro construya una subestación que alimente a los rascacielos hoy en construcción.

"A la idea se le dio marcha atrás porque la Compañía de Luz argumentó inviabilidad técnica y de seguridad", explicó una fuente allegada a las negociaciones y que pidió la omisión de su nombre.

Detalló que las obras las ejecutan gracias a que rentan generadores con motores diesel para obtener el fluido eléctrico que alimente la maquinaria de construcción. En tanto, proyectos ya casi concluidos como el hotel Saint Regis, situado en Reforma y Río Mississipi no podrían ser inaugurados por la falta de conexión a la red eléctrica.







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