Weekly News

Catalina Botero señala que los procesos de comunicación no deben excluir el debate democrático

16 de julio de 2009.

Quito, Ecuador 15 de julio de 2009 (OCLACC).- “El monopolio público o privado es el primer enemigo del pluralismo y la inclusión”, ha señalado en Quito (Ecuador) la relatora de la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos, OEA, Catalina Botero, al defender “la necesidad de aplicar las leyes existentes antimonopólicas para evitar la concentración en la propiedad y el control de los medios de comunicación”, y promover la democratización de la comunicación.

En una entrevista virtual con OCLACC en torno a la temática del Mutirao Latinoamericano de la Comunicación que se llevará a cabo en Porto Alegre, Brasil, del 3 al 7 de febrero de 2010, Botero consideró también fundamental que los procesos de “asignación de frecuencias y licencias del espectro radioeléctrico, y en especial del nuevo dividendo digital, respeten tanto la obligación de inclusión que le impone a los Estados el marco jurídico interamericano como la seguridad de que a una persona o comunidad no le será revocada su licencia o permiso por promover la circulación de informaciones u opiniones que les resultan incómodas a las autoridades”.

De igual manera, dijo, “es urgente promover el acceso de los grupos sociales tradicionalmente excluidos a nuevas tecnologías, no sólo de acceso a la información sino de producción de la misma”.

Al referirse al rol que deben jugar los comunicadores y medios de comunicación en el nuevo escenario social y político de América Latina, la Relatora de la Libertad de Expresión de la OEA señaló que independientemente del escenario, los medios de comunicación deben proyectar las “distintas visiones de la realidad y diversas opiniones sobre los temas de relevancia pública” que existen en un “mundo pluralista, tolerante e incluyente”.

Subrayó que, lo “que no puede ocurrir es que ciertas visiones del mundo resulten excluidas del debate democrático”, tras constatar que existen “políticas excluyentes o barreras para el acceso o la exclusión en el proceso comunicativo, fundadas en criterios discriminatorios de orden político, económico o social”.

Al ser consultada sobre las posibilidades de promover una cultura solidaria desde los procesos de comunicación, la doctora Botero señaló que por ser los procesos de comunicación social resultantes de los procesos de transformación cultural, “las propuestas de construcción de una cultura de los derechos, fundada en la solidaridad y el respeto por los derechos humanos, incluyen un componente muy importante de incidencia en los procesos de comunicación social”.

Para Botero, “romper los imaginarios colectivos que tienden a la discriminación o a la exclusión y promover políticas serias y consistentes de reconocimiento del otro, reconocimiento de la diferencia, solidaridad y respeto a los derechos humanos, es algo que difícilmente puede hacerse al margen de procesos de formación ciudadana impulsados por procesos comunicativos”.

Sin embargo, la relatora para la libertad de expresión de la OEA defendió la necesidad de que sean los propios medios de comunicación los que definan sus contenidos y no que los Estados “definan lo que las personas tienen derecho a ver o a escuchar. En este sentido, los medios, de manera autónoma, deben asumir la responsabilidad social que su función apareja”, subrayó.





Descarga nuestra nueva App para iOS y Android



Comentarios



Publicidad

Compartir en redes sociales



Juarez independiente


 

Diseño de Aplicaciones Móviles