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Entra al cine involuntariamente

28 de julio de 2009.

MÉXICO, DF. Por más que quería alejarse del cine al intentar graduarse en Letras Inglesas y Fotografía, Jonás Cuarón cayó involuntariamente en él.

Su novia, Eireann Harper, le enseñó un cortometraje de fotografía fija y juntos decidieron crear una historia como proyecto escolar. Primero se tomaron las fotos y de ellas nació un tema simple, pero divertido, sobre un adolescente precoz (Diego Cataño), en etapa de crecimiento y de amores imposibles.

El hijo de Alfonso Cuarón, quiso desprenderse de lo abstracto que le podía resultar el formato, y con Año Uña surgió algo distinto.

El muchacho de 26 años sólo le invirtió 80 mil pesos a su película, con la idea que el cine no es aquel "monumento al que se le tiene miedo", dijo, sino el inventor de historias que se pueden grabar con una cámara prestada y editarla en una computadora rudimentaria.

Este trabajo se lo enseñó a su padre y él le sugirió mostrárselo a algunos amigos, entre ellos Martín Hernández (Babel y Amores Perros) para el diseño sonoro. Después logró irse a festivales y luego pensar en un "algo increíble" que era el estreno comercial el viernes 24 de julio en cuatro salas de la Ciudad de México.

"Año Uña pudo haber sido una película aburrida y con el apellido no hubiera cambiado en nada", aclaró Jonás al referirse a su película de sólo 75 minutos.

Otra de las cosas que quiso resaltar es que el cine tiene que abrirse a las nuevas tecnologías, como la Internet, ya que él estrenó su cortometraje La Doctrina del Shock, homónimo a la novela de Naomi Klein con la colaboración de su padre, se estrenó en la red y durante la primera semana tuvo un millón de espectadores.

→ ¿El camino era el cine?

Traté de irme, pero a mi novia le encanta el cine y me obligó a ver muchas películas. No le iba a decir que no, al papá sí le dices que no, a la novia, jamás.

→ ¿Cuándo le dijiste a tu papá que querías ser cineasta?

Nunca se lo comenté, le enseñé la película terminada y se sorprendió, pero le dije: "toda mi vida me tenías en sets o en cuartos de edición; también tú y tus amigos lo único que hacían era hablar de cine, entonces, no te sorprendas".

→ ¿Todo fue destino?

Es la vida, de repente yo llegué a la universidad pensando que iba a graduarme en Letras Inglesas y foto y pensando que estaba huyendo del cine. La escritura y el arte visual se juntan muy bien en la pantalla grande. Creo que hay un camino y hay que irlo descubriendo.

CUESTIÓN DE FAMILIA → ¿Es difícil para ti ser hijo de Alfonso Cuarón y sobrino de Carlos?

Sólo porque son bien latosos. Creo en la esencia de cómo empecé, al momento de hacer la película no pienso en lo que sigue. Cuando hicimos Año Uña la hicimos por hacer, no sabíamos que existían los festivales, cuando uno trabaja no tiene presente esas cosas, no me importa lo que el público piense del apellido, sino lo que piense de mi película.



"La cuestión del apellido no, porque creo que lo que hago es para que el público la disfrute y que se quede en la memoria, porque al final la obra mía, la de mi papá, la de Carlos, tiene la oportunidad de trascender más allá del apellido.

→ ¿Cómo se te ocurrió hacer una película con foto fija?

Se me ocurrió con mi novia, ella estaba estudiando historia del arte, muy enfocada en teoría del cine y me hizo ver un corto que dura 20 minutos y es de foto fija, pero en cuanto lo vimos, estábamos chavitos, queríamos hacer distintas las cosas, entonces decidimos hacer un largo en este formato, de una manera poco convencional.

"Generalmente en el cine se escribe el guión y con base en él se hace la imagen, en nuestro caso fue al revés. Durante un año de mi vida tomé fotografías de mi familia y de su vida cotidiana, tomé fotos de mi hermano y mi novia en la playa, tomé fotos de reuniones familiares, de imágenes en el Metro, de Teotihuacán, de la visita de mi hermano a Nueva York.

→ En la película se preguntan las protagonistas para qué vacacionar en un país donde sus ciudadanos no quieren quedarse en su país, ¿cómo surgió?

Cuando tomé las fotos y saqué a los protagonistas la gringa y el mexicano, me di cuenta de que el tema principal era la relación entre los dos, es una relación importante para mí porque hasta los 15 años viví en México y después me fui a Estados Unidos y volví, ya con Eireann. Pero sé que existen estereotipos y parte de lo que quería hacer era romperlos, demostrar que no todas las gringas que vienen a México lo hacen para mojarse las playeras en Cancún, sino que muchas vienen con un interés cultural.

→ ¿Qué viene ahora?

Eso es lo que siempre hablamos con mi novia, porque lo que sigue ya no será con foto fija, seguramente escribiré el guión primero, pero sí me interesa buscar la manera de hacer una historia honesta, interesante, pero divertida.

Estoy muy claro que yo quiero seguir en el cine, ella que desea seguir con la foto y cuando ella me hable de sus proyectos de fotos platicamos del concepto y viceversa, creo que el trabajo junto no tiene que ser, en Año Uña era tan extraño que no podíamos invitar a nadie, sino tenía que ser de nosotros dos y ahorita aunque no trabajemos juntos, siempre vamos a compartir opiniones.

Sabía qué?

La película Año Uña se ha estrenado en Inglaterra con 12 copias, 8 más que las de México y simultáneamente se exhibirá en televisión a través de la alianza entre Cablevisión y Canana, que crearon el concepto Video On Demand en la que el espectador selecciona lo títulos que quiere ver del repertorio de esa productora.



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