Weekly News

Dispara crisis económica la deserción escolar

24 de agosto de 2009.

MÉXICO, DF.-Pedagogos y especialistas en políticas públicas lanzan la voz de alarma: la severa crisis económico-financiera por la que atraviesa el país obliga a miles de familias mexicanas a elegir entre satisfacer necesidades de alimentación o gastar sus limitados ingresos en la educación de sus hijos.

Para David Calderón, experto en temas de enseñanza y director de la asociación civil Mexicanos Primero, el resultado inicial de la crisis se puede resumir en un dato: en 2005, 5.5% de alumnos abandonó la escuela, y en 2008 ese porcentaje aumentó a 7.4.

En el periodo de regreso a clases, las familias hacen cuentas y toman decisiones para ver hacia dónde canalizan su consumo, partiendo de la alimentación, comenta Héctor Nájera Catalán, coordinador del Observatorio de Política Social y Derechos Humanos.

Según la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), entre 2006 y 2008 se reportó un aumento en el número de mexicanos que no cuentan con el ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades básicas.

Guillermo Bustamante, de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), calcula que la situación económica ha impactado la matrícula de las escuelas particulares; "los primeros reportes indican un descenso en las inscripciones de 8% en preescolar, primaria y secundaria".

Un documento de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), señala que cerca de 9.6 millones de jóvenes en México enfrentan trayectorias educacionales "laborales adversas", que comprometen sus perspectivas actuales y futuras de trabajo decente. Luisa de 12 años, por ejemplo, dejó desde enero de ir a la secundaria porque sus papás ya no tenían "ni para los pasajes, desde entonces apoyo a unas vecinas al quehacer y con ese dinero ayudo para que mi hermano termine la primaria", cuenta la adolescente de manos maltratadas por el trabajo en casa.

Omar de 13 años de edad, ni siquiera cruzará la puerta de la secundaria diurna 93 en la colonia San Felipe de Jesús en la delegación Gustavo A. Madero. "¿De qué sirve que tenga un lugar en la escuela si mi mamá no tiene para comprarme los útiles y el uniforme", se pregunta el jovencito, quien desde que iniciaron las vacaciones empezó a trabajar con un tío en un microbús. "El año que viene sí voy a entrar", dice. Sin embargo, las cifras oficiales demuestran que el 90% de los alumnos que interrumpen los estudios ya no regresa, principalmente por factores económicos.





Descarga nuestra nueva App para iOS y Android



Comentarios



Publicidad

Compartir en redes sociales



Juarez independiente


 

Diseño de Aplicaciones Móviles