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Inquietan burbujas en el Ártico

31 de agosto de 2009.

El deshielo durante el verano boreal cala cada vez más profundo, penetrando 4 centímetros adicionales cada año y es posible que en este siglo las temperaturas suban 7 grados centígrados.

DELTA DEL RÍO MACKENZIE, CANADÁ.- Apenas si se escucha el graznido de las grullas en el silencio del Ártico, junto al suave borboteo de unas burbujas que aparecen por todos lados en el mundo polar.

"En un día tranquilo, uno puede ver 20 burbujas, sino es que más, en este lago", comentó el investigador canadiense Rob Bowen, acercando su pequeño bote de goma a una de ellas. Si hubiese encendido un fósforo, hubiese provocado una pequeña explosión.

'ESTO ES METANO PURO'. Metano puro... un gas que emerge desde conductos submarinos y que se eleva hacia el cielo, agravando la acumulación de gases que están calentando la atmósfera.

Se sabe que hay enormes cantidades de metano puro atrapadas en la helada capa subterránea del Ártico y en el suelo marino y que si esos gases son liberados, se produciría una catástrofe climática.

¿SE ESTÁN LIBERANDO? Los científicos dicen que la temperatura del aire en el Noroeste de Canadá, en Siberia y en el resto del Ártico ha subido más de 2.5 grados centígrados desde 1970. El ascenso ha sido mucho más acelerado que en el resto del planeta.

El deshielo en el verano boreal cala cada vez más profundo, penetrando 4 centímetros adicionales cada año y es posible que en este siglo las temperaturas suban 7 grados centígrados, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC) de las Naciones Unidas.

En 2007 se detectó un aumento en la concentración de metano en la atmósfera, originado aparentemente en el Norte. Científicos rusos se mostraron alarmados y advirtieron sobre un posible incremento de los gases que producen el efecto invernadero, con consecuencias imprevisibles para la Tierra.

Otros dicen que la filtración de cantidades importantes de metano puede tomar siglos, pero el panorama en Siberia era lo suficientemente inquietante como para que 6 laboratorios estadounidenses iniciasen el año pasado una investigación conjunta sobre las filtraciones de metano.

En julio, el director del PICC, Rajendra Pachauri le pidió a sus colaboradores que estudiasen "los cambios climáticos abruptos e irreversibles" derivados del derretimiento de la capa helada subterránea. Esa información la recabarán equipos como el que encabeza Scott Dallimore, que instaló un campamento con carpas a 2,200 kilómetros del Polo Norte para observar las burbujas en los 25 mil lagos de este vasto delta.

ES UN 'MISTERIO' "Hay muchos elementos que no han sido bien estudiados", señaló. "Hay muchos gases almacenados en los hielos subterráneos y si salen a la superficie, es importante saberlo y es importante saber cómo evolucionará ese fenómeno".

El permahielo, como se denomina a una capa permanente de hielo que cubre una quinta parte de la superficie terrestre, puede tener una profundidad de 50 a 600 metros en esta región. La capa encierra carbono acumulado durante miles de años.

A medida que se produce el deshielo, estos depósitos se descomponen, atacados por microbios, produciendo dióxido de carbono y si están en el agua, metano. Ambos son gases de efecto invernadero, pero el metano calienta 10 veces más la atmósfera.

Investigadores, encabezados por Ted Schuur, de la Universidad de la Florida, llegó a la conclusión el año pasado de que los primeros 3 metros de la capa de permahielo contienen más carbono que el que hay en la atmósfera.

"No es exagerado decir que la superficie de la permahielo, de entre 3 y 5 metros, puede derretirse en los próximos 100 años", declaró Schuur desde Alaska. "No puede permanecer intacta".

Hay metano en los hidratos, formaciones parecidas al hielo que se encuentran en lo profundo de la Tierra y en el lecho marino, en las que las moléculas de metano están atrapadas en cristales de agua congelada. Si se calientan, el metano escapará.

Dallimore, quien estudia desde hace tiempo a los hidratos como fuentes de energía, cree que la disolución de esas formaciones submarinas podría producir unas "colinas" cónicas en el lecho del mar de Beaufort, algunas de las cuales llegan a los 40 metros.

Usando robots submarinos, detectó filtraciones de metano en estos sitios. Dado que los mares están creciendo por el calentamiento global, se inunda cada vez más la capa de permahielo, que es expuesta a agua con temperaturas más altas que la del aire.

Las filtraciones de metano que estudian los canadienses en el delta del río Mackenzie, entre islas con pasto, lagos y temperaturas bien por encima de las de congelación en el verano, son hendiduras de unos 10 metros en el lecho del lago.

La meta final de las investigaciones es comprobar si los cambios climáticos afectan las emisiones y si están surgiendo filtraciones nuevas.





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