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Desorganización frena las ciudades sustentables

21 de septiembre de 2009.

El desarrollo urbano de México ha carecido históricamente de planeación y ordenamiento, situación que se evidencia ahora con la problemática ambiental y la sobredemanda de servicios, así como con la aparición de las nuevas tendencias urbanas y empresariales. La dinámica nacional de los espacios urbanos concentra altos niveles de población y éstos se caracterizan por una explotación irracional del agua, de energías convencionales y recursos naturales, pero a su vez, se convierten en grandes expulsores de desechos y residuos

Aunque está en marcha un proyecto de desarrollo de espacios urbanos sustentables, con el Plan Nacional de Vivienda 2007-2012 y existe una campaña mediática sobre la construcción sustentable, la realidad es que todo suena hueco, luego de que los nuevos complejos habitaciones no ayudan al desorden urbano y se convierten en "islas sustentables" en medio del crecimiento desmedido y caótico. En este escenario surge la pregunta: ¿las ciudades sustentables son una moda o una realidad?

PENSAR DIFERENTE

Hay que repensar el concepto de desarrollo, pues cada vez las ciudades son más grandes, se abandona el medio rural y las demandas crecen: se necesitan más servicios, agua, electricidad, vivienda, y es justamente esta aglomeración la que origina centros urbanos como la Ciudad de México. Pero no sólo eso, el abandono del campo provoca un desequilibrio en las actividades productivas.

Édgar González, gerente del Programa de Desarrollo Sustentable de Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), explica que repensar el modelo de desarrollo significa pensar las ciudades, planearlas, y esto es justo el tema de la sustentabilidad. Cabe cuestionarse hasta qué punto estos grandes centros urbanos son sustentables y qué otros modelos de desarrollo necesitamos trabajar para obtener uno a largo plazo.

¿QUÉ ALTERNATIVAS HAY?

No hay un modelo único, no existe el perfecto. Todos los países están en la misma búsqueda que México, en la tarea de detectar cuáles son las alternativas según sus contextos y realidades. Hay que entender que la dinámica es muy diferente, no puedes frenar el país para planear, sino ir atendiendo las necesidades que ya tienes. Pero se urge pensar en prioridades a futuro, que deben considerarse con un enfoque de planeación.

→ ¿Un ejemplo serían las ciudades sustentables del estado de México?

El concepto es de ciudades pensadas, bien planeadas, que tengan un límite y cierta capacidad, que tengan formas de lograr una sustentabilidad al interior y que, cuando se cumpla con esto, den pie a planear otra ciudad con características diferentes.

Sin embargo, el riesgo que se corre es que sea un concepto de moda y que no se llegue a una proyección bien pensada y planeada. Por ejemplo, Cuautitlán Izcalli era el municipio modelo hace décadas, se pensó para un cierto número de habitantes y ésa era la lógica que se contempló en la planeación del municipio. Pero se ha visto rebasado y ése es el riesgo, pues cuando las políticas no están claras los lineamientos y alternativas se truncan y terminan como un concepto de moda.

También hay que lograr un nivel de descentralización más amplia. Los municipios están maniatados porque no tienen muchos recursos para hacer una planeación, les falta la capacidad técnica de las grandes ciudades. Por eso es que los municipios deben fortalecer sus capacidades y lograr una planeación a largo plazo.

Demandan recursos que permitan operar esos programas y tener un acompañamiento mayor para el desarrollo de sus capacidades. Lo mismo pasa en los estados, pues si bien se ha logrado una descentralización, todavía hay que fortalecer y lograr que cada una de las entidades sea un referente para sí misma, que la Federación no sea su ejemplo y en ese sentido, falta trabajo por hacer.

LAS REGLAS DE LA CASA



Para entender la problemática debe saberse que no hay exigencias mínimas de sustentabilidad en la construcción de las casas, dice el jefe del Programa de Desarrollo Sustentable del PNUD. Esto se explica porque el desarrollo de la vivienda se concesiona a nivel municipal, no es una Ley federal la que establece un marco o una política que se tenga que seguir. Sin embargo, cada vez más se tiene conciencia sobre la necesidad de tener códigos de construcción. Me parece que cada desarrollador tiene sus propios códigos, salvo los de seguridad que están claros y a veces, las experiencias te señalan que tienes que cambiar ahora e irlos nutriendo y alimentando con otros de eficiencia energética, uso de materiales y muchos más. Aunque hay un eje rector de la vivienda, dice González, tiene que fortalecerse. Hay que trabajar mucho en el tema de los ordenamientos territoriales, empatar los que maneja la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) con los que tiene la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat): "Hay que homologar los criterios, definir qué significa un ordenamiento del territorio y así, fortalecer la política pública. A partir de esto planear cuáles son las actividades productivas y de vivienda que se pueden hacer en el territorio con disminución de riesgos y del impacto al medio ambiente, ahí hay una veta importante".

Dentro de las experiencias internacionales que se pueden replicar y ayudar al país, expone el funcionario, destaca, por ejemplo, lo hecho en España, donde se cuenta con un catálogo de materiales adecuados para cada unos de los tipos de ambiente que tiene el país.



"¿Esto qué significaría para México, entendiendo que tiene un clima diverso? Pues comprender y desarrollar una serie de catálogos que permitan tener normas de materiales más eficientes y que disminuyan los requerimientos energéticos. Evidentemente estos materiales no van a ser la solución, pero sí van a reducir la demanda energética; y si esos materiales se acompañan de una serie de tecnologías limpias y que permitan ahorrar energía, los efectos serán positivos", agrega.

"En el Plan Nacional de Desarrollo se estiman construir 6 millones de casas nuevas, además tienen un apartado de desarrollo de vivienda sustentable, lo que permitirá al país reducir su demanda energética, pues los usuarios tendrán ahorros significativos en sus consumos. Esto ayudaría a mejorar su grado de desarrollo, ya sea en alimentación, salud y educación", explica.

La política sustentable se puede inducir, dice Édgar González. La gente pide y está más consciente de los impactos ambientales que puede tener una vivienda y en ese sentido, podría demandar condiciones sustentables en la oferta de servicios.



Sin embargo, para la población que sólo le interesa la vivienda, ahí las políticas públicas pueden hacer su trabajo. Por ejemplo, el Infonavit concesiona el desarrollo de un proyecto de vivienda social; no obstante, puede poner ciertas condiciones y beneficios para desarrollar viviendas, situación que se ha materializado a través del esquema de Hipoteca Verde del Infonavit



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