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Darán de alta mañana a Berlusconi

15 de diciembre de 2009.

El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, será dado de alta mañana con la recomendación de abstenerse de cualquier actividad durante al menos las próximas dos semanas, según el parte médico emitido hoy.

El médico Alberto Zangrillo, jefe del departamento de Reanimación del hospital San Raffaele de Milán, donde se encuentra hospitalizado Berlusconi desde el pasado domingo cuando sufrió la agresión, añadió que el primer ministro "se está recuperando gradualmente y sus condiciones no son preocupantes".

Berlusconi pasó una noche más tranquila que la de ayer, se despertó muy temprano y pidió los periódicos, según explicó a la televisión pública RAI el subsecretario a la presidencia del Gobierno y que ejerce de portavoz, Paolo Bonaiuti.

Zangrillo explicó que no se sabe con precisión a qué hora será dado de alta mañana, debido a los últimos exámenes a los que se tiene que someter.

El doctor comentó que Berlusconi está algo desanimado y "existe un peligro de estrés debido a las continuas visitas" que está recibiendo, a pesar de que "le ayudan a mantenerse informado".

Asimismo explicó que se le ha aumentado la dosis de analgésicos para "aliviar el dolor" y que el primer ministro "se alimenta aún con dificultades" debido a las lesiones en la boca.

"Continúan los problemas relacionados con los dolores debidos al trauma sufrido, y en particular se han agudizado la cervicalgia (dolor en la zona cervical de la columna) que ya padecía desde hace algunos meses el presidente", se lee en el parte médico.

Zangrillo explicó además que no le quedarán cicatrices visibles y que los dos dientes que se rompieron debido al impacto con el objeto que se le arrojó serán reconstruidos sin problema.

El primer ministro presenta una lesión interna y externa en el labio superior, que ha necesitado varios puntos, además de la rotura de dos dientes y la fractura en el tabique nasal, que no tendrá que ser operada.

Berlusconi resultó herido cuando Massimo Tartaglia, un hombre de 42 años que está sometido a tratamiento desde hace diez años por problemas mentales y sin antecedentes penales, le arrojó una estatuilla réplica en miniatura de la Catedral de Milán.

Tartaglia fue inmediatamente arrestado y sobre él recae la acusación de lesión agravada.



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