Weekly News

Todos nacemos normales, la sociedad es la que discapacita

8 de febrero de 2010.

"Vivimos en el mundo de la normalidad. Todos y cada uno pretendemos ser normales o intentamos deliberadamente serlo. Reflexionamos en lo que las personas comunes hacen, piensan, ganan o consumen. Medimos nuestra inteligencia, el nivel de nuestro colesterol, nuestro peso, altura, impulso sexual, talla corporal, con cierta pauta conceptual que abarca desde lo subnormal hasta lo sobrenormal. Consumimos una cotidiana ración de vitaminas y nutrientes con base en lo que debería consumir el humano medio.

En el colegio se evalúa el desempeño de nuestros hijos para determinar si están situados en la curva normal de aprendizaje, de inteligencia. Los médicos miden y pesan a los niños para determinar si se encuentran por debajo o por encima del promedio de las curvas de altura y peso. Probablemente no existe un área de la vida contemporánea para la cual no se haya calculado algún concepto de normalidad", explica el investigador Lennard J. Davis.

Según Davis, para comprender el cuerpo discapacitado es necesario retomar el concepto de la normalidad, del cuerpo normal. Los estudios sobre discapacidad se han enfocado mucho en la persona con discapacidad, de la misma manera que los estudios raciales se han centrado en las personas de color.

Pero así como diversas investigaciones respecto a las razas humanas recién han vuelto a interesarse en las personas blancas, J. Davis quiere explorar, más que la construcción de la discapacidad, la construcción de la normalidad.

"Lo hago porque el 'problema' no consiste en la persona con discapacidad, sino en la forma como se construye la normalidad, creando así el 'problema' de la persona con discapacidad", dice el especialista estudios en discapacidad.

Por ejemplo, cuando la discapacidad aparece en una novela, es raro que lo haga como tema central. Es inusual que un personaje principal sea una persona con discapacidad, aunque los personajes menores puedan serlo en forma que despiertan compasión. Por otra parte, como lo ha revelado suficientemente la investigación, casi siempre los villanos de las historias tienden a ser físicamente anormales: tienen cicatrices, están deformes o mutilados. Es decir, las novelas incorporan los prejuicios de la sociedad respecto a las personas con discapacidades y tiende a relacionarse con la normalidad, pues enfatiza ideológicamente la calidad universal del personaje central, cuya normalidad nos induce a identificarnos con él o con ella.

Para el autor del ensayo "Cómo se construye la normalidad", incluido por Patricia Brogna en el libro Visiones y revisiones de la discapacidad, los personajes discapacitados siempre están cargados de significados ideológicos, tanto como las circunstancias de las enfermedades o accidentes que trasforman a tales personajes. Por lo tanto, entre las tareas para desarrollar una conciencia de las cuestiones de la discapacidad hay una que debe intentar la impugnación de la hegemonía de la normalidad, tanto como la institución de nuevas formas de considerar la anormalidad.

Para la investigadora argentina Patricia Brogna, maestra en Integración de Personas con Discapacidad (USAL, España) y en estudios Políticos y Sociales (UNAM) y compiladora del libro antes mencionado, la discapacidad se ha reconceptualizado ya que, hasta no hace muchos años, y todavía en ciertos grupos sociales, ésta fue entendida como un problema individual asociado a un estado deficitario de salud. Esta visión sostenía prácticas y discursos de cura, rehabilitación, educación o asistencia con acciones realizadas por "especialistas" generalmente en espacios segregados.

LA SOCIEDAD CAMBIA EL PARADIGMA

Desde mitad del siglo pasado, en Estados Unidos y países de Europa los movimientos sociales de personas con discapacidad -en especial las organizaciones de la sociedad civil, las personas con discapacidad y sus familias- llevaron a cabo acciones que ayudaron a modificar aspectos culturales tomando una posición activa en el campo social y alineando sus demandas a las de otros movimientos con marcos claramente definidos, como el movimiento por los derechos de género y raza; así es como surge lo que se ha llamado modelo social.

Para la autora que ha reunido en este libro el trabajo de reconocidos investigadores, la discapacidad ha sido poco estudiada desde las ciencias sociales, pues la sociología y los sociólogos no han visto un problema en la discapacidad.

EL 'COMOSI' DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS

En México, como en la mayoría de los países de América Latina, la discapacidad es el "comosi" de las políticas públicas, es decir, ningún Gobierno admitirá que no hará nada por la discapacidad, que no le interesa el tema. Creen que es pequeña la población en esas condiciones y que, además, no se caracteriza por hacer manifestaciones ni bloquear las avenidas, es decir, se piensa que las personas con discapacidad no son precisamente actores políticos fuertes. Para Brogna se hace muy poco por la discapacidad, se asignan muy pocos recursos y las políticas son por lo general a corto plazo. En su opinión, el tema de la discapacidad en las políticas públicas queda siempre indefinido porque solamente se le considera un asunto de asistencia: dar servicios de salud, servicios educativos, es decir, tener el acceso a los todos los servicios básicos.

Según Brogna, deberá surgir un cambio en las políticas públicas porque, a partir de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con discapacidad de 2006, los Estados tienen que reportar lo que hacen, aunque se sabe que los informes de Gobierno pueden ser bastante lavados... sin embargo, es importante decir que la sociedad civil en México está haciendo "informes sombra" o informes alternativos y eso es absolutamente interesante porque demuestra que puede haber un control para que los gobiernos hagan aquello a lo que se comprometieron.

ALGUNAS ESTIMACIONES

Como ocurre en otros países, las estimaciones de la población con discapacidad realizadas en México difieren según la fuente que las proporciona, aunque el rango de variación no es muy elevado.

Las discapacidades predominantes en México son la motriz, la visual, la mental, auditiva y del lenguaje. La discapacidad motriz -que es la más frecuente- afecta al 44.9% de la población con discapacidad estimada; en segundo lugar se encuentra la discapacidad visual (afecta al 28.6% de las personas); las auditivas están presentes en 16.5% de la población y las mentales afectan al 14.6%. Menor importancia tienen las del lenguaje.

44.9 POR CIENTO

De los discapacitados

En México tiene un problema motriz



Descarga nuestra nueva App para iOS y Android



Comentarios



Publicidad

Compartir en redes sociales



Juarez independiente


 

Diseño de Aplicaciones Móviles