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Ejército no mató a niños en Tamaulipas: Sedena

30 de abril de 2010.

El procurador de justicia militar, José Luis Chávez, aseguró que Bryan y Martín Almanza Salazar murieron por esquirlas de granadas calibre 40, las cuales no pertenecen a militares

No fueron militares los responsables de la muerte de los menores Brian y Martín Almanza Salazar, aseguró el procurador general de justicia militar, José Luis Chávez García, al dar a conocer el resultado de las investigaciones y peritajes efectuados sobre el enfrentamiento en el que murieron los infantes.

En conferencia de prensa, y acompañado por el procurador de Tamaulipas, Jaime Rodríguez, y el vocero de la PGR, Ricardo Nájera, el funcionario militar informó que la muerte de ambos menores se debió al enfrentamiento y fuego lanzado por sicarios, en especifico por una granada calibre 40, que no es usada por el Ejército.

El enfrentamiento en el que murieron los menores Brian y Martín Almanza Salazar, ocurrió el pasado 3 de abril en la carretera Reynosa-Nuevo Laredo, a la altura de Ciudad Mier, hechos en los cuales también resultaron siete personas heridas.

Además se aseguraron nueve vehículos, cinco de ellos con reporte de robo en Estados Unidos, siete fusiles de asalto AK-47 y AR-15, dos armas cortas, así como un lanzacohetes calibre 71 milímetros, dos cohetes, una carga para cohete, 76 cargadores para diversas armas, dos tambores para fusiles de asalto, dos granadas de fragmentación de mano, 4 mil 171 cartuchos, dos cascos de granada calibre 50 y tres cascos de granada calibre 40.

Al dar a conocer los avances en las investigaciones y los resultados de peritaje efectuados en torno a estos hechos, el procurador militar reveló que el ataque a la camioneta en la que viajaban los dos menores que fallecieron, se realizó con granadas calibre 40 milímetros y que fueron esquirlas de este tipo de armas las que hirieron y causaron la muerte de los infantes.

Dijo que este tipo de armamento no corresponde a las granadas usadas por el Ejército, además de que el personal militar que ese día participó en los hechos no contaba con ese tipo de armamento.

El procurador Chávez García dio a conocer que la participación de personal militar se dio aquel día después de que recibió una denuncia ciudadana sobre un enfrentamiento ocurrido sobre la carretera Reynosa-Nuevo Laredo, por lo que al verificar la información en un primer momento, los soldados pudieron corroborar que entre los kilómetros 108 y 109 de dicha carretera, se encontraban seis camionetas abandonadas con impactos de arma de fuego de diversos calibres.

"Se aseguró el área y una partida de militares permaneció en el sitio esperando la llegada de las autoridades ministeriales" agregó.

Al continuar con el reconocimiento del área, otro contingente de soldados se topó de frente con un convoy de siete camionetas, cuyos ocupantes agredieron con armas de fuego a los soldados.

Durante el enfrentamiento entre sicarios y militares, algunos de los delincuentes subieron a dos de los vehículos y huyeron con dirección a Ciudad Mier, mientras que otros lo hicieron en otros dos vehículos hacia el poblado de Nueva Ciudad Guerrero, de acuerdo con el procurador militar.

Según la versión dada a conocer en forma conjunta por la Secretaría de la Defensa, la PGR y la Procuraduría de Tamaulipas, en este segundo enfrentamiento se ubicaron tres vehículos en el lugar de los hechos, en los que se localizaron a dos sicarios muertos. En uno de los vehículos, en el que viajaba la familia Almanza Salazar, se encontró herido a Carlos Alfredo Rangel Delgado, quien informó a los militares que viajaba acompañado de su familia, procedente de Nuevo Laredo hacia Matamoros.

En ese momento, los militares descubrieron en la parte posterior del vehículo, el cuerpo sin vida del menor Martín Almanza Salazar.

Posteriormente los soldados fueron alertados por un civil sobre la presencia de 11 personas que pedían auxilio sobre la carretera, por lo que un grupo de soldados partió hacia el punto donde estas se encontraban y al llegar, detectó que seis de estas personas, necesitaban atención médica, entre ellas el menor Brian Almanza Salazar, quien falleció durante el traslado a la unidad médica situada en Miguel Alemán.

De acuerdo con los dictámenes de necropsia criminalística de campo, las investigaciones concluyen que la muerte de los menores Brian y Martín Almanza Salazar fue consecuencia de esquirlas producidas por la detonación de la granada que impactó por la parte trasera al vehículo en el que viajaban y que fue disparada por el grupo de sicarios que agredió al personal militar.

También se dio a conocer que la participación de soldados que enfrentaron a sicarios se produjo de manera circunstancial y no como consecuencia de la presencia de personal militar que pudiera haber establecido un puesto de control o de registro militar sobre la carretera.





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