Weekly News

Chile pedirá la ayuda de la NASA

24 de agosto de 2010.

COPIAPÓ, Chile (Agencias).— Los 33 mineros chilenos atrapados desde el 5 de agosto a unos 700 metros bajo tierra en el desierto chileno dijeron ayer que tienen hambre pero están bien, al tiempo que empezaron a suministrárseles algunos víveres y el gobierno indicó que pedirán la ayuda a la NASA para lograr mantenerlos vivos bajo tierra los tres meses que se estima durará el rescate.

Ayer se estableció el primer contacto telefónico con los mineros atrapados en el yacimiento San José, en la región de Atacama, varios de los cuales padecen diabetes, hipertensión y silicosis, la enfermedad de los mineros.

“Estamos todos sanos y con hambre”, dijeron ayer los mineros. El ministro de Minería, Laurence Golborne, dijo que no han tenido ningún inconveniente, salvo uno que tiene dolor de estómago. Precisó que pidieron que les enviaran comida, cepillos para los dientes y algo para los ojos (por la irritación).

Golborne agregó que los trabajadores, que deberán esperar de tres a cuatro meses para ser rescatados, preguntaron si sus demás compañeros habían logrado escapar de la mina, y se alegraron al saber que así fue.

El Ministerio de Salud dijo que pedirán a la NASA acceso a tecnologías que permitan mantener sanas a personas atrapadas en espacios pequeños, con acceso limitado a comida. Para los funcionarios sudamericanos, las condiciones de los mineros son similares a las que enfrentan los tripulantes de submarinos y los astronautas de la Estación Espacial Internacional. La prioridad es conseguir alimentos de última generación desarrollados para este tipo de condiciones.

La tarea de rescate concluirá antes de Navidad, cuando acabe la construcción del ducto de 66 centímetros por el que serán sacados los mineros en un canasto, dijo el ingeniero a cargo, André Sougarret. El ducto para el rescate será cavado con una enorme máquina trasladada desde una mina en el centro del país, de la estatal cuprífera Codelco. Se calcula que avanzará unos 20 metros por día.

Los ingenieros comenzaron de inmediato a montar la máquina, un proceso que debe tomar tres días. Los suministros se envían en tubos de 1.6 metros de largo que tardan una hora en bajar y otro tanto en volver. Los mineros tendrán que colaborar en su rescate preparando la zona en la que se encuentran para facilitar las labores que se realizarán desde la superficie. La oscuridad de las profundidades, el calor y la humedad, además de los riesgos de derrumbes y anegamientos, complican la operación de salvamento, donde el abastecimiento de víveres y agua, además de la contención sicológica, son clave para el éxito del rescate. “Ellos pueden aguantar cuatro meses bajo tierra”, dijeron los familiares de los trabajadores.

Los socorristas han empezado a mandarles oxígeno empleando unos cilindros que hacen descender hasta el refugio donde están los mineros utilizando el conducto de la sonda que ayer les encontró sanos y salvos. Los médicos se encargarán de su recuperación física y los psicólogos les darán apoyo emocional para que aguanten en las mejores condiciones posibles el tiempo que se lleve el rescate.

Paralelamente al avance de las labores de rescate, también se agudiza la controversia entre las autoridades y los dueños de la minera San Esteban, a cargo de la explotación del yacimiento siniestrado.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció ayer que se castigará a los responsables del siniestro en la mina San José. De igual manera, el mandatario, uno de los hombres más ricos del país, conformó una comisión para analizar en un plazo de 90 días reformas a las condiciones laborales de Chile.

A su vez, el empresario chileno Leonardo Farkas anunció que entregará 10 mil dólares a cada uno de los 33 mineros que se encuentran atrapados.



Descarga nuestra nueva App para iOS y Android



Comentarios



Publicidad

Compartir en redes sociales



Juarez independiente


 

Diseño de Aplicaciones Móviles