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Santos quiere la cabeza de Favre; él no les teme

7 de septiembre de 2010.

MINNEAPOLIS.— El duelo del año pasado por el título de la Conferencia Nacional (NFC) todavía permanece fresco en la mente de los jugadores de Santos y Vikingos, quienes se enfrentarán el jueves en el primer partido de la temporada 2010 de la NFL. Se anticipan muchos golpes violentos.

“Si los muchachos de los Vikingos tienen la oportunidad de golpearme, sé que lo harán”, comentó el quarterback de Nueva Orleans, Drew Brees.

Pero a más de siete meses del encuentro del pasado 24 de enero, todavía se discute si los Santos traspasaron la línea de la ética cuando castigaron al pasador de Minnesota, Brett Favre. Los Santos golpearon 16 veces al viejo Favre, quien cumple 40 años en octubre. Los contactos fueron en la parte superior del cuerpo, en las extremidades inferiores y otros llegaron muy tarde. Pero sirvieron para vencer a los Vikingos 31-28 en tiempo extra y avanzar al Super Bowl.

El entrenador de Minnesota, Brad Childress, expresó durante una teleconferencia que sabe de “los contactos ilegales de los Santos”.

Los defensivos de Nueva Orleans, Remi Ayodele y Bobby McCray, recetaron un severo golpe tardío a Brett. McCray fue multado con 20 mil dólares, mientras que Anthony Hargrove fue multado con 5 mil dólares por rudeza incesaria.

Favre abandonó el encuentro con una lesión en el tobillo izquierdo que por poco le costó el retiro definitivo.

“Entiendo que los quarterbacks son golpeados. La gente recibe golpes”, comentó Childress. “Es futbol. No me hago ilusiones al respecto.

“Lo que me disgusta ver son los golpes tardíos o los intentos que hacen con la finalidad de lastimar a alguien. Creo que no hay lugar para ese tipo de actitudes desleales en este deporte”.

Por su parte, Brees defiende el comportamiento de su defensiva y aseguró que la conducta de sus compañeros en el duelo de postemporada de 2009 se trató exclusivamente de un “estilo de juego”.

La defensiva de los Santos, es dirigida por el coordinador Gregg Williams, quien es un amante del blitz y quien lidia para que sus hombres no sean excesivamente rudos y que los casrtiguen.

“No pienso que le hayan pegado ilegalmente de alguna forma”, dijo Brees. “¿Pienso que le pegaron muy fuerte? Sí, le dieron duro y lo vapulearon. No pienso que se hayan extralimitado. En verdad no hubo malicia extra de por medio en alguno de esos contactos”.

Favre no le presta mayor importancia al asunto y comentó que las intenciones de Nueva Orleans de lastimarlo simplemente no lo asustan.

“Lo peor que me pasó fue que me dolía el tobillo y durante un fumble me dieron codazos y patadas mientras trataba de recuperar el balón”, relató Favre, quien no se preocupa del juego sucio de sus rivales, pues es un hueso duro de roer.



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