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Fue un error disparar a familia, admite Sedena

7 de septiembre de 2010.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) lamentó la muerte de dos personas asesinadas por elementos del Ejército y anunció el inicio de una investigación para esclarecer los heridos

La noche del domingo, soldados de la Séptima Zona Militar dispararon contra un vehículo donde viajaban siete integrantes de dos familias, sobre la carretera a Nuevo Laredo, a la altura del municipio de Escobedo. Un adolescente de 15 años y su padre fallecieron, mientras que los otros cinco fueron heridos.

Los militares sostienen que el vehículo pasó por alto un retén, mientras los agredidos refieren que los balearon cuando “trataron de rebasar un convoy militar” y que no se les dio ninguna indicación para que se detuvieran.

En conferencia de prensa, Alejandro Poiré, vocero de seguridad del gobierno del presidente Felipe Calderón, aseguró que la administración federal garantiza que investigará a fondo el caso, por lo que la Procuraduría General de la República (PGR) indaga los hechos.

En un comunicado, la Sedena expresó “las más sentidas condolencias a los familiares de quienes perdieron la vida en estos hechos y ratificó su compromiso con la ciudadanía de actuar con estricto apego al estado de derecho y respeto a los derechos humanos”.

“La Procuraduría General de Justicia Militar inició una averiguación previa en la que se realizan las investigaciones correspondientes, para esclarecer los hechos en los que participaron tropas integrantes de una Base de Operaciones, en el Marco de la Campaña Permanente Contra el Narcotráfico y Aplicación de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos”, añade.

Explica que la finalidad de instalar los puestos de control es “participar activamente contra la delincuencia organizada en zonas de alta incidencia delictiva, para evitar el libre tránsito de quienes pertenecen a estas organizaciones”.

El gobierno federal también envió sus condolencias a las familias agredidas y ofreció su apoyo.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) inició una queja de oficio por la agresión.

A través de un comunicado, el organismo nacional dijo que envió personal para ponerse en contacto con estas familias con el fin de brindarles ayuda y asesoría, recabar testimonios y dar seguimiento a lo sucedido.

“Un lamentable error”

Mandos de la Séptima Zona Militar reconocieron que fue un “lamentable error” haber disparado contra el auto particular, informó el secretario de Gobierno de Nuevo León, Javier Treviño, y agregó que el estado se hará cargo de los gastos médicos y de los funerales.

Tras una reunión que sostuvo con mandos de la Séptima Zona Militar ofreció una conferencia de prensa, en la que refirió: “Nos comenta el comandante de la Séptima Zona que se trató de un lamentable error en el caso del operativo y que se va a llevar a cabo la investigación y las sanciones correspondientes.

“Creo que fue alguna cuestión en el tema operativo en donde hubo algunas señales que llevaron a que se cometiera este error”, agregó. Sin embargo, José Luis de León Castellano, hijo de Vicente de León Ramírez y hermano de Alejandro Gabriel de León, quienes fueron asesinados por militares en la carretera a Nuevo Laredo el domingo en la noche, declaró en entrevista radiofónica que sus familiares “trataron de rebasar un convoy militar y al momento de hacerlo les dispararon”.

De León Castillo negó que el vehículo, donde viajaban siete miembros de su familia, hubiera pasado por un retén militar y dijo que tampoco se les dio ninguna indicación para que se detuvieran.

Aclaró que en el automóvil, un modelo Malibú color gris, viajaban su madre, su hermana, su cuñado, dos sobrinos, el padre y su hermano.



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