Weekly News

De Nuevo México, Arizona y Texas, las narcoarmas: Blake

23 de septiembre de 2010.

El secretario de Gobernación, Francisco Blake, admitió ante el Senado que se requiere fortalecer la exigencia a Estados Unidos para que regule el tráfico de armas, toda vez que un porcentaje importante del armamento decomisado proviene de Nuevo México, Arizona y Texas. “Ese país requiere de una sólida estrategia para ponerle un alto a ese tráfico”, advirtió.

Al comparecer por la glosa del cuarto Informe de gobierno, Blake confirmó que el Ejecutivo enviará en breve una iniciativa para modificar el fuero militar y acatar la disposición de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso Rosendo Radilla.

El funcionario reprobó también cualquier tipo de pacto con las organizaciones criminales y sostuvo que no se puede permitir que éstas impongan las líneas de acción en materia de comunicación social, en referencia a la tregua pedida por El Diario de Juárez a los narcotraficantes.

En tanto, senadores de oposición exigieron en diversas ocasiones al funcionario que aclarara si el gobierno evalúa la suspensión de garantías en los municipios más violentos del país.

Blake evadió las respuestas directas, aunque respondió que la Ley de Seguridad Nacional (aprobada por el Senado) contiene los parámetros para su eventual aplicación.

“Este es el instrumento que establece esos capítulos, y esta regulación de seguridad nacional será un instrumento valioso, que responde a las exigencias y las necesidades que hoy se tienen frente al fenómeno del crimen organizado”, refirió.

Durante cuatro horas, el titular de Gobernación compareció ante las comisiones presididas por el priista Jesús Murillo. La política migratoria fue cuestionada, incluso por el PAN, y también recibió críticas por la laxitud con que se defiende el Estado laico y se dejan pasar casos de pederastia.

El priista Pedro Joaquín Coldwell le exigió sacudirse “las rémoras del gobierno al que sirve” y que México deje de ser el policía migratorio de Estados Unidos. A ello, el secretario respondió que alista un paquete de leyes para combatir las redes de traficantes de personas y monitorear las rutas por las que transitan los migrantes.

En su exposición, el funcionario ofreció un diagnóstico de cómo opera el crimen organizado y defendió la estrategia oficial. Argumentó que antes de la administración de Felipe Calderón los capos y cárteles se fortalecieron y hoy no se lucha contra el narcotráfico solamente, sino contra un mezcla de delincuentes, que lo mismo trafican, secuestran, extorsionan y cometen otros delitos.

El petista Ricardo Monreal reprobó que la gobernabilidad del país se encuentre minada por la delincuencia y recordó situaciones como la ocurrida con El Diario de Juárez y la masacre de 72 migrantes en Tamaulipas en agosto pasado.

El funcionario coincidió con Monreal: “Necesitamos fortalecer más la exigencia hacia las autoridades de Estados Unidos, fundamentalmente en lo que se refiere a la regulación de armas, sobre todo de los estados fronterizos de Arizona, Texas y Nuevo México”.

Agregó que un porcentaje muy importante de armas decomisadas proviene de ese país, e insistió en impulsar una estrategia “para ponerle un alto al paso de tráfico de arsenales”.

El ecologista Jorge Legorreta y el perredista René Arce insistieron en saber si el gobierno aplicará la suspensión de garantías en casos de delincuencia extrema.

Pero Blake reiteró que la Ley de Seguridad Nacional, pendiente de aprobar en la Cámara de Diputados, es el instrumento “que establece esos capítulos”.



Descarga nuestra nueva App para iOS y Android



Comentarios



Publicidad

Compartir en redes sociales



Juarez independiente


 

Diseño de Aplicaciones Móviles