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Expectativas de la economía de México 2011

28 de enero de 2011.

México.- En el entorno económico mundial, con crecimiento económico a menor ritmo en Estados Unidos y Europa, se estima que en 2011 la economía mexicana tendrá un crecimiento menor al año pasado, situándose en torno al 3.8% (menor en 1.3%). Esto significa una recuperación moderada insuficiente para la generación de empleos formales y permanentes. En este sentido, y dado que el 57% de la población ocupada obtiene de 1 a 3 salarios mínimos (más de 25 millones de personas), no se puede esperar que la recuperación económica provenga del mercado interno.

Si se analiza el Indicador Adelantado de la Economía Mexicana que elabora el INEGI, que es útil como guía para anticipar la tendencia de las actividades en nuestro país, se puede apreciar que aun sin recuperar los niveles macroeconómicos de 2008, dichos indicadores se encuentran en desaceleración.

De acuerdo a lo anterior, la tasa de desocupación se mantendrá en un rango de 5 a 6% (no más de 600 mil empleos formales nuevos registrados en el IMSS) este año (y en la informalidad seguirá alrededor de 12 millones de personas), así que en empleo el problema continuará.

Con el ritmo moderado de crecimiento económico en Estados Unidos y las nuevas inversiones en las regiones Sureste y Norte de Coahuila, se espera que en la entidad la tasa de desocupación baje a un 6%.

Respecto a la competitividad económica, nuestro país cayó del lugar 60 (2009-2010) al 66 (2010-2011) por debajo de países como Brasil, Chile y Costa Rica, acumulando un caída de 24 posiciones desde el 2000, cuando ocupaba el lugar 42. Entre las causas de esta pérdida se encuentran los problemas de inseguridad pública; la indefinición de las reformas estructurales como la fiscal, laboral, energética; el saldo de la deuda del sector público (Gobierno Federal, paraestatales y banca de desarrollo) que ya alcanza el 30.7% del PIB (unos 4 billones de pesos); ausencia de programas efectivos para el fortalecimiento y la renovación de la infraestructura productiva —aunque se publicite de mejor manera; la reducida calidad en la educación; opacidad en la transparencia, entre otros.

Lo anterior inhibe la inversión directa nacional y extranjera, obstaculizando el crecimiento sostenido que se requiere en generación de empleos.

Se espera que este año la IED crezca en un 10% (hacia los 19 mil 800 mdd), acorde a la expectativa del PIB de EU y dados los problemas estructurales de la Unión Europea, que con un Banco Central Europeo, la problemática financiera de los países miembros (sobre todo Portugal, Irlanda, Grecia, Italia y España) impacta a toda la Unión.

Cabe señalar la importancia de la IED para México, pues genera empleos formales. Aun con un tipo de cambio sobrevaluado y con los problemas de inseguridad que existen, si ésta aumenta relativamente, aminoraría con decisión el desempleo.

Inflación, tasa de interés y tipo de cambio

A finales de 2010 el tipo de cambio varió entre 12.30 y 12.50 pesos por dólar, pero en este inicio de 2011 la apreciación del peso ha crecido, por lo cual se estima que el tipo de cambio oscilará entre 11.50 y 12.50 pesos por dólar.

Actualmente, la tasa de interés de 4.5% relativamente alta, que atrae capitales “golondrinos”, aunada al relativo incremento de la IED y de los precios del petróleo, hacen prever que se incrementen las reservas internacionales en más de 16% del PIB (actualmente se contabilizan 117 mil mdd), lo cual sostendrá la fortaleza del peso, contribuyendo al combate a la inflación e incrementando las importaciones de productos con precios competitivos respecto a la producción nacional. Sin embargo, es previsible un riesgo latente de salida de capitales.

En la parte de las tasas de interés al crédito, el Banco de México, como autoridad monetaria y el Gobierno Federal en materia fiscal, tienen mucho que mejorar en la regulación de los bancos para que apoyen la inversión generadora de empleo.

Si bien la expectativa respecto a la inflación en 2010 se superó situándose en 4.4% (se esperaba mayor al 5%), en 2011 podría promediar el 3.3%, aunque debe recordarse que tal reducción, en estricto sentido, no se sostiene por productividad, sino en tres rubros: tasa de interés relativamente alta, tipo de cambio apreciado y contención salarial.

Aunque parezca contradictorio, la política monetaria y la política fiscal pudieran diseñarse de tal manera que contribuyeran en mayor medida en el crecimiento del PIB de este año, por lo menos evitando el subejercicio que para mediados del 2010 superaba los 7 mil mdp y habría cerrado en más de 10 mil mdp.

Conclusión

Ya con los límites económicos del multimillonario rescate de la administración Obama a armadoras de autos, bancos, aseguradoras e hipotecarias, la economía de EU está en recuparación, aunque no a los niveles macroeconómicos de 2008, lo anterior con los conducentes efectos en la economía mexicana, de tal manera que si el PIB nacional creció aceptablemente en 2010, en 2011 será menor, reduciéndose la generación de empleos respecto al año pasado; lo cual es efecto normal de los altibajos de una recuperación posterior a una crisis acentuada: hay recuperación pero moderada.

Por su parte, Coahuila sigue en la misma dinámica que el país, así la inversión pública en infraestructura, los programas de empleo temporal, las inversiones directas nacionales y extranjeras en curso y las que vienen contribuyen a que la expectativa estatal sea positiva. Lamentablemente la política económica estatal y su promoción de inversiones dependen de la política económica nacional, que de hecho no es integral y refleja contradicciones entre las dependencias que la diseñan y aplican.

Retrospectiva 2010...

Crecimiento y empleo

Aunque se estima que el Producto Interno Bruto del año 2010 para México haya superado el 5% —lo que luce como un signo positivo de la economía—, el crecimiento económico pudo haber sido mayor, sobre todo si la política económica integrara las reformas fiscal y monetaria, y estrategias de apoyo estatal a la inversión.

De hecho, con la drástica caída del PIB, de 6.54% en términos reales en 2009 —según cifras oficiales—, a inicios de 2011 aún no se recupera el nivel del PIB de 2007 (3.3%) y ni el magro 1.3% de 2008, con la acentuación de la crisis económica global.

Según datos del IMSS, el país cerró 2010 con 14 millones 739 mil empleos formales, que comparados con los 14 millones 565 mil registrados en octubre de 2008 (a inicios de la crisis), los empleos efectivos generados en 2010 son sólo 174 mil.

En los años 2009 y 2010 en México, los empleos informales se han mantenido en alrededor de 12.4 millones de personas, indicador que muestra la falta de capacidad en la promoción de la inversión que genera empleo con seguridad social.

Por otra parte, la inversión extranjera directa (IED) registró montos promedio de 23,159 millones de dólares (mdd) entre los años 2000 y 2008, cifra que supera la estimada para 2010 cercana a los 18,000 mdd. Así, en México el sector externo no ha sido suficientemente incentivado a la inversión para generar empleos formales.

Si bien en 2009 el PIB de Coahuila se vio afectado por el desfavorable entorno económico externo, principalmente por la contracción en la demanda de automóviles en EU, para 2010 la recuperación fue amplia y se espera que los resultados en el crecimiento económico se sitúen en torno al 10%, con la generación de más de 60 mil empleos, aunque persiste una tasa de desocupación de 7.7%. Al respecto, un dato significativo es el otorgamiento de más de 22 mil 300 créditos del Infonavit en Coahuila en 2010 (con una derrama de más 6 mil 500 mdp) mientras que en 2009 dichos créditos fueron poco menos de 19 mil, dato relevante respecto a la formalidad y permanencia del empleo en tiempos de recuperación económica.

Inflación, tasa de interés y tipo de cambio

Para el año 2010 la inflación acumulada fue de 4.4%, lo que indica dos aspectos: el incremento no es por razón de la demanda, sino por los costos, especialmente por energéticos (diesel, gasolinas y electricidad) cuyo componente inflacionario es de mínimo 1.3%; así como el alza en alimentos en el mercado mundial. Por otra parte, como estrategias antiinflacionarias se ha mantenido un tipo de cambio sobrevaluado, cuyo promedio en 2010 fue de 12.6 pesos por dólar, impulsado por la tasa de interés relativamente alta que se ubica en 4.5%. Lo anterior refleja que el Banco de México sobrepone el control inflacionario al crecimiento económico.

Respecto al comercio internacional, en el año 2010 el déficit de la cuenta corriente (balanza comercial y transferencias) tuvo una reducción del 43%, ya que los analistas la calculan en 6 mil 800 millones de dólares y la de 2009 fue de 11 mil 935 mdd. Sin duda una dato positivo, pero lo anterior se explica por el crecimiento de las exportaciones petroleras que se recuperaron en un 30.9% y las no petroleras en un 27.3%; en contraparte, las importaciones sólo crecieron en un 27%.

Conclusión

En resumen, de acuerdo con los efectos negativos de la crisis económica global en México, en el año 2010 el desempeño de la economía fue relativamente positivo; sin embargo, los hacedores de la política económica adolecen de una excesiva cautela que no permite una recuperación más sostenida de acuerdo con las necesidades económicas y la problemática social de nuestro país, especialmente en materia de generación de empleo formal.

Coahuila por su parte, y en estrecha relación con la economía estadounidense, sigue en la ruta de la recuperación moderada con inversiones de capital e inversión pública sobre todo en infraestructura.

Entorno externo...

Por razones geográficas y de atracción de mayor acumulación de capital, además de las pocas y poco exitosas estrategias de diversificación productivas y comerciales, la ya multicitada dependencia económica de México con Estados Unidos —que se fortaleció con el TLC— continúa afectando a nuestro país en la recuperación posterior a la crisis económica y financiera global iniciada precisamente por la voracidad financiera e hipotecaria en el vecino país del norte.

Por otra parte, de los rescates financieros a hipotecarias, bancos y armadoras de autos —que superó los 800 mil millones de dólares—, al Gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se le han agotado los instrumentos fiscales para incentivar el crédito y el consumo, más ahora que los congresistas republicanos plantean dar un revés a las políticas económicas aplicadas en los recientes años pasados; además de que en Estados Unidos se generó una tasa de desempleo de 9.7% en el año 2010 y una tasa de crecimiento económico tan sólo de 2.5%. Así, el efecto fiscal del rescate para “salir del atolladero” parece ser que ya expresa sus límites, porque la recuperación aún no es sostenible y los índices de confianza en la economía no se incrementan en los agentes económicos estadounidenses ni del sector externo de esa economía.

Los problemas económicos en la zona euro no concluyen y la debilidad económica de sus países periféricos (Portugal, Irlanda, Grecia, España y, en menor medida, Italia —especialmente en el considerable déficit público) influyen negativamente en el conjunto de la economía de esta comunidad multinacional. Esto se debe a la existencia del Banco Central Europeo, donde la política monetaria se diseña para el grupo de 17 países de la eurozona (de 27 que integran la Unión Europea) y en definitiva las debilidades de los particulares afecta al todo, específicamente en su crecimiento económico y en la debilidad actual de la moneda euro. Lo anterior tiene relativos efectos negativos en la economía de los Estados Unidos por su relación comercial con la UE, y por lo tanto, efectos para la economía mexicana.

Brasil, Rusia, India y China (BRIC) continúan en su crecimiento sostenido basado en el fortalecimiento del mercado interno. Para estos países los efectos de la crisis económica y financiera reciente resultaron considerablemente menores respecto a la UE y a los integrantes del TLC de América del Norte. Esta fortaleza de los países BRIC afecta a nuestro país en el sector externo; por otro lado su dinámica económica sostenida, especialmente la de Brasil, influye positivamente en los países de América del Sur que en el año 2010 tuvieron un promedio de crecimiento de 6.6% y para el este año 2011, con la desaceleración económica mundial, se estima que en promedio su PIB crecerá en 4.2%, superior al de México calculado en 3.8%.

Vanguardia.com.mx



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