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Disminuyen número de personas en centros de rehabilitación de Juárez

27 de febrero de 2011.

Ciudad Juárez, Chihuahua.- Los Centros de Integración Juvenil (CIJ) y la Clínica Municipal de Atención a las Adicciones en Ciudad Juárez, Chihuahua, han registrado una disminución de 85 por ciento de pacientes que solicitan la metadona, como alternativa de desintoxicación contra la heroína, debido a la violencia y la vigilancia policiaca.

Especialistas señalan que llegaban a tratar 70 pacientes cada mes; sin embargo, actualmente sólo acuden entre diez y 12 personas en ese mismo periodo.

José Antonio Rivera Rojas, director de los CIJ y la Clínica Municipal de Atención en Adicciones explicó en entrevista que el programa de desintoxicación ha logrado, a lo largo de una década, insertar a la sociedad y sacar del crimen organizado a mil 358 personas que eran adictas a la heroína, de los cuales, 32 por ciento fueron consumidores durante 25 años y la mayoría se dedicaba al sexoservicio.

Sin embargo, Rivera Rojas explica que a partir de la ola de violencia y masacres colectivas en centros de rehabilitación, la demanda de atención de heroinómanos mediante el uso de la metadona disminuyó a partir del año pasado. “Si en 2009 recibíamos a 70 nuevos pacientes al mes y sólo se quedaba 42 por ciento, actualmente tenemos diez nuevos pacientes que piden ayuda al mes y sólo se queda 20 por ciento”.

“Son pacientes que empiezan entre los 19 y 25 años con mariguana, cocaína y metanfetaminas. Son pocos los que ingresan directamente a la heroína. Sí hay casos, incluso de niños que a los siete o 12 años usan heroína.”

Además, Rivera Rojas precisó que de diez usuarios que piden ayuda, dos son mujeres, pero sostiene que en la calle la incidencia es más alta, pues por diez varones hay cuatro mujeres.

En México sólo existen clínicas que ofrecen metadona en Ciudad Juárez, Tijuana y pronto se abrirá una en Mexicali y otra más en Chihuahua debido al incremento del consumo de heroína en esas zonas.

Rivera Rojas precisó que en apariencia, los mil 358 rehabilitados —por los cuales se invirtió en cada uno hasta 7 mil pesos al mes— resulta una población mínima frente a los 45 mil adictos censados.

“No olvidemos que es un padecimiento crónico, recidivante (búsqueda compulsiva, pérdida del control del autoconsumo a pesar de los efectos perjudiciales y recidiva tras largos periodos de abstinencia), con un costo en el tratamiento y que requiere ser bien tratado por grupos de especialistas”.

En México, a diferencia de las clínicas de sustitución de metadona que existen en Estados Unidos, Canadá, Egipto y Puerto Rico, se ofrece un tratamiento integral a los pacientes, esto significa que se les vigila los 365 días al año, inclusive si faltan un día, se hace un rescate telefónico, domiciliario, con un familiar, y cuando se trata de indigentes “tratamos de ubicarlos, de hacer que alguien haga una tutoría”, subrayó el especialista.

“Yo he estado en Estados Unidos, Canadá, Egipto y Puerto Rico; en algunas otras clínicas de metadona y he podido ver cómo desafortunadamente se dedican nada más al dispendio del medicamento y no les dan cita sino dos o tres meses después. No hacen un seguimiento estrecho y a veces no los mata la metadona, sino el policonsumo de otras sustancias, como el alcohol, que es muy hepatotóxico.

“En nuestro país no tenemos estudios postmortem tan especializados, pero en los 10 años que hemos tenido de práctica, no hemos tenido casos de sobredosis de metadona ni de hepatotoxicidad ni de nefrotoxicidad y hemos tenido a pacientes con 25 años de uso de heroína, por el contrario, hemos logrado que algunos en cuatro años con metadona salgan adelante (…) tenemos convenios con el gobierno estatal para buscarles empleo, para que terminen sus estudios, procuramos también la reinserción familiar”.

Y aunque reconoció que las recaídas son muy frecuentes —prácticamente a la cuarta semana— debido a la “presión” de los mismos adictos y de los vendedores de heroína, la metadona como se ha manejado en México ha tenido un efecto positivo, en primer lugar, porque sólo se suministra en consultorios o instituciones acreditas, y no se permite que salga a la calle.

El especialista aclaró que la metadona es una tableta efervescente, sustituta de la heroína, que se administra por la vía oral y que mantiene estable, sin necesidad de querer inyectarse, al paciente durante 24 hasta 36 horas. En los lugares de México donde se suministra, la atención se da los 365 días del año, inclusive, hay pacientes rehabilitados que lo usan de por vida debido a que tuvieron un consumo de varias décadas.

“La ventaja es que la absorción es inmediata y la vida media del medicamento es de 24 a 36 horas; entonces tenemos a un paciente muy estable, que puede hacer sus cosas, y no siente la necesidad de inyectarse nuevamente. Esto nos ayuda también a abatir otros problema, como la trasmisión del VIH, hepatitis C, A y B, porque dejan de inyectarse y de compartir agujas”.



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