Weekly News

La opinión de:
Cruz Pérez Cuellar
La justicia y los derechos de las mujeres

8 de marzo de 2011.

Hace un par de meses coincidí en un vuelo de la Ciudad de México a Chihuahua con varias activistas a quienes tengo la fortuna de conocer desde hace varios años: Alma Gómez, con quien además tuve el privilegio de ser su compañero diputado en el Congreso del Estado de Chihuahua y de quién siempre recordaré su enorme capacidad de trabajo y su compromiso social, Lucha Castro y otras destacadas lideresas sociales quienes entusiasmadas me obsequiaron un ejemplar de una publicación que el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres A.C., del cual ellas forman parte fundamental, titula: “El acceso a la justicia para las mujeres víctimas de violencia de género en el sistema penal acusatorio”

Dicho estudio es sin lugar a dudas una enorme contribución al país de cara al proceso de transición nacional que inició con la aprobación el 18 de junio del 2008 a una reforma constitucional al Sistema de Justicia Procesal Penal en México que ordena que todas las entidades federativas modifiquen su sistema procesal penal a mas tardar en 2016. Chihuahua fue uno de los primeros estados en reformar su Constitución, de hecho antes de la Reforma Federal y esta otra y su implementación ha desatado intensos debates en los que se encuentran posicionamientos extremos desde los que le llaman al nuevo sistema “la puerta giratoria” porque los delincuentes apenas son detenidos salen de inmediato a seguir lastimando a la sociedad hasta los que con una tibia defensa apenas atinan a decir que este sistema tiene algunas ventajas y que simplemente se aplicó en el peor momento de violencia en Chihuahua, por lo tanto, es imposible valorar las ventajas que puede tener para la sociedad en su conjunto.

Este artículo de ninguna manera pretende abordar ese debate, más bien quiere resaltar la necesidad de que en medio de nuestra realidad, y lo que viene en materia procesal penal en todo el país, se privilegie el análisis objetivo de casos concretos como lo hace el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres en su estudio con perspectiva de género.

Este estudio empírico se construyó a partir de testimonios orales y escritos de mujeres que han sido víctimas de violencia familiar o sexual; y de familiares de mujeres desaparecidas y víctimas de feminicidio, entrevistas con siete mujeres que han sido víctimas de violencia y que han acudido a los sistemas de justicia; el análisis técnico de 27 expedientes judiciales y sentencias que han emitido las y los jueces en casos de violencia contra las mujeres, así como solicitudes de acceso a la información de la Procuraduría de Justicia, Supremo Tribunal de Justicia y Congreso de Chihuahua, los ayuntamientos de Juárez y Chihuahua, entre otras entidades de interés público.

Una vez que se adentra uno en la lectura del documento descubre lo valioso que puede ser para nuestra entidad y el resto del país, así como el retraso que tenemos en materia de respeto a los derechos de las mujeres en la materia.

Del análisis de los casos resultan valoraciones judiciales propias del siglo antepasado cuando la legislación contemplaba por ejemplo que para que una mujer pudiera alegar que se había cometido un delito sexual en su contra se le exigía a ella probar su honestidad o buena fama para considerarla víctima del delincuente sexual.

Sólo mencionaré dos casos que me impactaron sobremanera por las valoraciones judiciales: en el primero una joven demanda a su padrastro por violación y dentro de las valoraciones que hace el juez para absolver al padrastro está el hecho de que la joven manifiesta que tiene relaciones sexuales con su novio y con este argumento se pone en duda la manifestación de la víctima en lugar de al menos señalar que no se probó la comisión del delito.

En el segundo, una señora acusa de violación a su exmarido y manifiesta que una noche acude el ex esposo a la casa, ella le abre la puerta y ya adentro él abusa sexualmente de ella, a este hombre se le absuelve y dentro de las valoraciones de la jueza está que la señora le abrió la puerta de su casa en horas no adecuadas y nomas le faltó decir: “ándele para que se le quite, por abrirle la puerta tan tarde le pasó eso”. Debo dejar muy claro que desconozco si en ambos casos las denunciantes decían la verdad y por lo tanto no se si los hombres acusados eran culpables o no, lo que el estudio destaca y yo comparto es que no puede resolverse la justicia penal a partir de valoraciones estereotipadas que descalifican a la mujer porque abrió la puerta muy noche o porque tenía relaciones sexuales con su novio.

En fin, desde este espacio de discusión vaya mi reconocimiento al Centro de Derechos Humanos de las Mujeres por esta valiosísima aportación, el debate público debe sustentarse siempre en análisis serios y objetivos, y cada vez menos en apreciaciones parciales y subjetivas.





Descarga nuestra nueva App para iOS y Android



Comentarios



Publicidad

Compartir en redes sociales



Juarez independiente


 

Diseño de Aplicaciones Móviles